El aumento del tráfico de drogas en encomiendas motivó la intervención de la justicia federal

Viernes 29 de Agosto de 2025, 04:22

CASO TESTIGO. La marihuana oculta en parlantes interceptada en Tucumán es una muestra de las variantes que ofrece una modalidad que se extendió tanto, que se multiplicaron los camiones que pasan a diario por los puestos camineros.



La Justicia Federal de Tucumán advirtió sobre el incremento en el uso del transporte de encomiendas para el traslado de drogas y mercaderías de contrabando en todo el país. La modalidad, favorecida por la falta de controles estrictos y la escasez de recursos tecnológicos en las fuerzas de seguridad, llevó a los magistrados a emitir un pedido especial para frenar esta práctica que se ha vuelto habitual.

De acuerdo con los registros oficiales, en lo que va de 2025 se secuestró un 20% más de estupefacientes que en todo 2024. Además, cerca del 50% de la mercadería en mal estado retenida en los puestos fronterizos de Tucumán había sido transportada en camiones con bultos despachados como encomiendas.

Fuentes de Gendarmería Nacional señalaron que, desde la pandemia de 2020, se multiplicó el flujo de camiones dedicados a esta actividad. “Hace dos años podían pasar dos o tres por hora; ahora no son menos de seis”, graficó un uniformado. Según los datos, más del 90% de la droga y del contrabando ingresan desde Salta hacia distintas provincias del país.

Para combatir esta modalidad, las fuerzas de seguridad aplican el sistema denominado “entrega vigilada”, que consiste en:
  • Abrir el paquete sospechoso con autorización judicial;
  • Reemplazar la droga por un material similar en peso;
  • Registrar los datos del destinatario;
  • Reinsertar el envío en el transporte para finalmente detener al responsable en la sede de la empresa.
En el marco del Operativo Lapacho, en agosto se detectaron tres envíos con seis kilos de marihuana y uno de cocaína. En total, este año se decomisaron 147 kilos de estupefacientes, lo que triplica las cifras de 2023.

Uno de los casos más llamativos se registró con un envío desde Salvador Mazza: una pareja ocultó tres kilos de marihuana dentro de un parlante. La caja fue interceptada en el puesto de 7 de Abril y, tras una entrega controlada, los responsables fueron detenidos en Rawson.

Los valores en el mercado muestran la magnitud del negocio. Mientras en Tucumán un gramo de marihuana se paga $ 9.000, en destinos como Puerto San Julián puede llegar a $ 27.000. De este modo, los tres kilos incautados en Rawson habrían representado al menos $ 45 millones en ganancias ilegales.

A diferencia de los envíos internacionales, donde el sistema de “caja abierta” obliga a mostrar el contenido, en el ámbito nacional las empresas sólo exigen una declaración jurada, y en algunos casos una copia del DNI o huellas digitales. La ausencia de verificaciones efectivas facilita el accionar de los contrabandistas.

Aunque Tucumán es la única provincia del NOA con escáneres móviles, estos se utilizan solo en casos puntuales. “El problema es que, cuando detectamos irregularidades, debemos bajar y revisar cientos de paquetes uno por uno”, explicó el comisario Fabio Ferreyra, jefe del Operativo Lapacho.

El camarista federal Ricardo Sanjuán instó a sus colegas a informar cada caso a la Nación e identificar a las empresas de transporte implicadas, cuestionando la falta de controles en el despacho de encomiendas. Según funcionarios judiciales, la situación se agravó por el recorte de personal en organismos de control y por el crecimiento del comercio virtual, que multiplicó el número de firmas dedicadas al servicio.