Ajíes tucumanos rumbo a Francia: el proyecto de una joven que apuesta por la agricultura local

Lunes 05 de Enero de 2026, 23:05

Un envío de 2.300 kilos producidos en Tucumán llegó a la UE como parte de una prueba piloto. El emprendimiento, liderado por la tucumana Aracelis Tarascio, busca abrir el camino para la exportación de hortalizas premium.



Por primera vez, ajíes gourmet cultivadas en Tucumán se exportaron a Europa. El domingo pasado, un primer cargamento de  unos 2.300 kilos arribó a Francia como parte de una prueba impulsada por la importadora “Tropic Fresh”, empresa creada por la tucumana Aracelis Tarascio, de 29 años, quien busca demostrar que el Norte puede sumarse al mercado internacional de hortalizas premium no tradicionales.

“Es la primera vez que se exporta este tipo de producto”, explicó Tarascio, quien encabeza el proyecto desde una finca ubicada en La Reducción, en el departamento Lules.

La iniciativa es novedosa no solo por el tipo de cultivo: ají picante (también desarrolla pepino amargo, entre otros productos), sino también porque se trata de un alimento que antes no había sido dado de alta para exportación desde la provincia. “Este tipo de cultivo no existe en Tucumán, nosotros lo tuvimos que dar de alta”, planteó.

Aracelis Tarascio nació en la Reducción, pero desde hace varios años reside entre Europa y Medio Oriente. “Yo tengo el negocio en Francia y en Emiratos Árabes. Es una importadora y distribuidora de frutas y verduras gourmet, o sea, cosas raras”, dijo mezclando información y un toque de gracia.

La productora abrió primero su empresa en París y luego en Abu Dhabi y Dubái. Su esposo, de nacionalidad francesa, trabaja en un fondo de inversiones que evalúa desembarcar en el país. “Ellos quieren invertir acá, pero para que el fondo invierta tenemos que hacer una prueba para demostrar que Argentina es factible”, explicó.

“En nuestra región nunca se exportaron verduras de este tipo, siempre fue limón, frutilla o arándano. Esto no”, señaló, con relación al proyecto en Tucumán. Aracelis también trabaja con "Tropic Fresh" en República Dominicana.

El trabajo se basa en productos gourmet con semillas no modificadas genéticamente. “Son semillas no modificadas, entonces tienen todas las propiedades nutricionales de origen, son semillas viejísimas”, explicó Tarascio.

La productora apostó también al pepino amargo. “Se usa mucho para limpiar la sangre, para gente con diabetes o prediabetes. Puede ser un complemento en el control de la glucosa”, subrayó.

La lógica del emprendimiento apunta a alimentos con beneficios funcionales. “Todos los productos que queremos traer son productos que ayuden a las condiciones de salud”, agregó.

Aunque toda la producción actual está pensada para la exportación, Tarascio no descarta el mercado interno. “Si el mercado argentino lo quiere, lo podemos vender acá, pero habría que hacer conocer estos productos porque son nuevos en la dieta argentina”, sostuvo.

Más allá del perfil exportador, el proyecto tiene un fuerte impacto social. La cosecha es manual y requiere gran cantidad de mano de obra. “En una hectárea necesitás 100 personas por día para cosechar”, detalló.

Ese aspecto fue clave para elegir Tucumán. “La idea era dar trabajo entre noviembre y junio, cuando termina la frutilla y el arándano y la gente se queda parada hasta que empieza el limón”, explicó. “Eso también fue lo que buscamos en La Reducción. Sería fácil instalar este proyecto en Buenos Aires, cerca de Ezeiza”, agregó.

El principal obstáculo no es productivo, sino administrativo. “El producto es excelente, las tierras y la gente son un espectáculo. El problema es la parte burocrática”, advirtió. Tarascio remarcó la necesidad de acompañamiento institucional. “Necesitamos apoyo de Senasa y del gobierno con la parte de papeles, porque Argentina no conoce estos productos y hay que darles de alta”, explicó, con relación a los acuerdos de sanidad y calidad de los alimentos.

“El año pasado hice una prueba, pero no me salió. Es la segunda vez  que intento. La vez pasada no resultó por cuestiones de certificaciones”, recordó. “En otros países o regiones, como el Caribe, la burocracia es mucho más rápida. Acá es muy lenta”, acotó.

Esta primera exportación es solo una prueba. “Si esto se da, la idea es hacerlo en grande y eso daría muchísimo trabajo a la gente”, anticipó. La próxima campaña, prevista para el año próximo, sería el verdadero punto de expansión del proyecto.

Formada en Administración de Empresas y Finanzas en Buenos Aires, Tarascio comenzó su carrera en el mundo corporativo tras ser becada en París. “Mis primeros trabajos fueron en bancos y fondos de inversión, haciendo fusiones y adquisiciones”, contó la joven, quien proviene de una familia dedicada al mercado de la carne. Sin embargo, el contacto con la agricultura cambió su rumbo. “Descubrí que las frutas y verduras me gustaban más”.

Hoy, desde Tucumán, busca abrir un nuevo camino para la producción local. “Estamos aprendiendo día a día. Esto es nuevo para nosotros también, pero estamos muy entusiasmados con que funcione”, concluyó. /La Gaceta