
Domingo 18 de Enero de 2026, 21:25
Senegal se consagró campeón de la Copa Africana de Naciones 2025 tras vencer 1-0 a Marruecos en una final tan épica como escandalosa, disputada en Rabat y marcada por un arbitraje duramente cuestionado, un retiro momentáneo del campo de juego y una definición cargada de tensión. El gol del título llegó en el tiempo suplementario y le dio al conjunto senegalés su segunda estrella continental.
El desenlace estuvo atravesado por la polémica. En tiempo de descuento, el árbitro congoleño Jean Ndala anuló una clara chance de Senegal por una supuesta falta previa y, minutos más tarde, sancionó un penal para Marruecos tras intervención del VAR por un leve agarrón en el área. La decisión desató la furia del banco senegalés y el entrenador Pape Thiaw ordenó a sus jugadores retirarse del campo de juego en señal de protesta.
Durante más de diez minutos reinó la incertidumbre en el Estadio Prince Moulay Abdellah. El partido estuvo detenido y el desenlace parecía encaminarse a una resolución administrativa. Fue entonces cuando Sadio Mané, capitán y referente del equipo, intervino para convencer a sus compañeros de regresar al campo y definir el título dentro de la cancha.
El penal se ejecutó recién al minuto 112, todavía dentro del tiempo reglamentario. Brahím Díaz intentó definir picándola, pero Edouard Mendy leyó la intención, se mantuvo firme y contuvo el remate, desatando el desahogo senegalés. Con el marcador aún en cero, el encuentro se fue al alargue.
El golpe llegó rápido. A los tres minutos del tiempo suplementario, Senegal armó una contra veloz que terminó con un derechazo formidable de Pape Gueye desde media distancia, que se clavó en el ángulo y dejó sin respuestas a Yassine Bounou. El gol transformó la tensión acumulada en una explosión de festejo.
Marruecos, afectado anímicamente por el penal fallado, intentó reaccionar con más empuje que claridad. Tuvo una última chance con un cabezazo que dio en el travesaño, pero Senegal resistió con orden hasta el pitazo final.
De esta manera, en una final atravesada por decisiones arbitrales polémicas, protestas inéditas y un desenlace dramático, Senegal volvió a lo más alto del fútbol africano, repitió la consagración lograda en 2021 y cerró un torneo que quedará en la historia por uno de los finales más controversiales e insólitos del certamen.