Miércoles 28 de Enero de 2026, 06:25
El robo de camionetas y motocicletas de alta gama para su venta en Bolivia o su intercambio por estupefacientes volvió a quedar bajo la lupa tras una serie de procedimientos realizados en Tucumán. En menos de un mes, y en el marco del Operativo Lapacho, se concretaron al menos cinco intervenciones en las que se detectaron vehículos completos, motores y motopartes que eran trasladados hacia el país vecino.
Según los investigadores, las organizaciones también utilizan el sistema de encomiendas, un método similar al empleado para el envío de drogas, contrabando y hojas de coca.
Uno de los episodios más relevantes ocurrió la semana pasada en el puesto fronterizo de 7 de Abril, en el noreste provincial. Allí, efectivos detuvieron a dos hombres que circulaban en una Toyota Hilux. Al inspeccionar la documentación, advirtieron inconsistencias: la camioneta figuraba a nombre de una mujer de Saladillo, Buenos Aires. Las averiguaciones posteriores revelaron que el rodado había sido robado el 9 de enero en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Mientras se desarrollaban esas actuaciones, los uniformados detectaron que, casi al mismo tiempo, otro control había recaído sobre un VW Vento con dos ocupantes. Al intentar identificarlos, ambos escaparon, pero fueron interceptados tras una persecución. En la requisa se halló un arma de fuego, por lo que quedaron aprehendidos.
La jornada del martes 20 fue particularmente intensa en ese mismo puesto. Un camionero alertó a la Policía sobre la presencia de otra Hilux abandonada a unos cinco kilómetros. Los agentes verificaron el dato y confirmaron que también había sido sustraída en CABA, el 11 de enero.
Para los investigadores, estos hallazgos permiten inferir que se logró golpear a una organización dedicada al robo y traslado de camionetas. Llamaron la atención varios puntos: los sospechosos son oriundos de Salvador Mazza (Salta); los vehículos eran movidos pocos días después de ser robados; portaban dominios correspondientes a rodados del mismo color pero a nombre de terceros; y operaban con la modalidad del “puntero”, un cómplice que advierte sobre la ubicación de controles.
El comisario Fabio Ferreyra, responsable del Operativo Lapacho, señaló que surgieron nuevas variantes delictivas. En tres días se detectó el transporte ilegal de motores. En 7 de Abril, dentro de un camión con bultos, hallaron el motor de una Hilux robada en Buenos Aires con destino a Salvador Mazza. Al día siguiente, en Cabo Vallejo, un hombre de San Luis llevaba en un VW Suran el motor de un VW Gol sustraído en junio en Mendoza, presuntamente rumbo a una ciudad limítrofe con Bolivia.
También se incautaron motopartes de motos de alta gama robadas en otras provincias. El 23 de diciembre, en Las Cejas, se inspeccionó un micro que iba de Buenos Aires a Santa Cruz de la Sierra. En la bodega encontraron cinco cajas con piezas de distintas motocicletas; los números de serie permitieron confirmar que pertenecían a una Honda XR 190 robada en CABA.
El martes 13 y el sábado 17, nuevamente en 7 de Abril, los pesquisas detectaron el envío por encomienda de una KTM y una Zanella, ambas robadas en Lomas de Zamora. Los rodados estaban desarmados y embalados en tres cajas con destino a Salvador Mazza.
Ferreyra destacó que, desde la puesta en marcha del operativo, se realizaron numerosos procedimientos no sólo por bienes robados, sino también por vehículos con otras irregularidades, como “mellizos”, deudas impositivas o unidades que no habían sido totalmente pagadas.