"Abrime que me quieren matar": no dejó entrar a su padre por violento y el hombre apareció ahorcado

Miércoles, 19 de Septiembre de 2018 19:11

El hecho ocurrió en un barrio humilde de Paraná, Entre Ríos



"Poro, me quieren matar", rezó Roberto Gastón Catalano el sábado a la madrugada desesperado en la puerta de su casa en Paraná, Entre Ríos. Tanto su esposa como su hijo Mario pensaban que se trataba de una noche más de alcohol y violencia. No hicieron caso a su pedido. A los pocos minutos, se escucharon ruidos extraños en la parte trasera del hogar, su hijo se asomó por una ventana y vio a su padre ahorcado con una toalla al cuello.

El dramático hecho ocurrió en una humilde casa en el barrio de Puerto Viejo y Mario, el hijo de la familia, relató los detalles de una muerte misteriosa y abierta a numerosas hipótesis. Un joven que aún se encuentra carcomido por la culpa de haber tomado una decisión con un desenlace trágico.

Como cada noche, Roberto Catalano trabajó como cuidacoches en la cuadra de Santa Fe y México, una de las calles linderas a la Casa de Gobierno de Entre Ríos, en Paraná. Llegó a su casa entre la 1:30 y las 2 de la madrugada.

"Él llegó tomado, llegó alcoholizado y empezó a golpear la puerta, a insultar para que le abra. Y yo no quería abrirle, porque ya le habíamos dicho que no llegue tomado, porque mi mamá ya estaba cansada, tiene problemas de presión, tuvo riesgo de ACV, ya no está para seguir renegando, y no lo dejé entrar", afirmó Mario Catalano, en declaraciones al diario Uno de Entre Ríos.

Y continuó: "Yo no pensaba abrirle la puerta. Dijo que le habían roto la cabeza. Yo no escuché, no sabía lo que estaba pasando y no pensé que me estaba diciendo la verdad, por eso no le abrí. Aparte, cuando miré por el huequito de la puerta vi que tenía un palo de dos metros, y yo digo ¿para qué tiene eso? Si lo dejo entrar capaz que me pega a mí o a mi mamá. Y no lo dejé entrar".

Roberto Catalano era cuidacoches de una de las calles linderas a la Casa de Gobierno de Entre Ríos
Roberto Catalano era cuidacoches de una de las calles linderas a la Casa de Gobierno de Entre Ríos

En ese momento se vivió la escena de mayor tensión; ya desesperado, Roberto Catalano les rogó a los familiares que le abrieran la puerta. Decía que lo estaban persiguiendo: "Escuchamos ruidos en el fondo de mi casa y dijo que lo querían matar. ’Poro, me quieren matar’, le gritó a mi mamá, y yo no sabía qué pensar. Estaba adentro, trataba de que mi mamá y mis hermanos estén bien. Y por ahí mi vieja escucha como si se estaba ahogando, asfixiando. Yo lo primero que pensé era que tenía agitado el pecho, como vino alcoholizado y vive fumando pensé que era eso, no pensé que era nada malo. Y después no lo escuché más".

En esos instantes posteriores, la madre de la familia dijo haber escuchado pasos detrás de la casa. Así, Mario se asomó por una ventana trasera y vio a su padre semisentado sobre un techo, con los pies en el suelo y ahorcado con una toalla en el cuello.

"Es re dudoso ese ahorcamiento. Muy dudoso. La forma en que estaba sentado, los pies en el piso, ¿cómo te vas a ahorcar así? No entiendo eso
", aseguró Mario.

Si bien la Justicia no se explayó aún sobre lo sucedido con Catalano en las horas previas a su muerte, la familia aseguró que varios testigos corroboraron la existencia de una pelea y que los intervinientes en esa trifulca ya fueron identificados. Según Mario, se trata de unos jóvenes con los que él se juntó durante un tiempo y a los que su padre siempre se opuso, por el consumo de drogas y de alcohol constante.

Así y todo, la autopsia realizada por los peritos forenses confirmó que la muerte de Catalano se produjo por asfixia por ahorcamiento y que era compatible con un posible suicidio.


Fuente: https://www.infobae.com/sociedad/policiales/2018/09/19/abrime-que-me-quieren-matar-no-dejo-entrar-a-su-padre-por-violento-y-el-hombre-aparecio-muerto/