Una batalla campal a la salida de un boliche en Yerba Buena terminó con un joven herido de una puñalada

Lunes 19 de Febrero de 2024, 09:32

EL LUGAR. Los vecinos lamentan la asiduidad con la que se dan los casos de violencia en la zona.



Un nuevo caso de violencia a la salida de un boliche de los más conocidos de Yerba Buena, terminó con un joven herido de una puñalada y un rosario de quejas de los vecinos de la zona, hartos de pasar las noches de los fines de semana atemorizados ante el avance imparable de la violencia social entre los jóvenes.

Lourdes Casanova, madre de dos hijos, quien vive a pocas cuadras del local donde funciona Recórcholis, en avenida Aconquija al 1.400 vaticinó que “esto se acabará cuando pase algo mucho más grave. Pareciera que no se detendrán hasta que haya un muerto. Ahí todos comenzarán a hablar, a pedir más medidas y a cuestionar por qué no se actuó antes”. 

El local se ubica en el corazón comercial y bancario de Yerba Buena, y fue allí donde se produjo una pelea durante la madrugada del domingo, en la que un joven fue herido de una puñalada en una de sus piernas y recibió el alta después de haber sido atendida en un centro asistencial.

El protagonista, de 28 años, concurrió al local nocturno acompañado por su hermano de 24 años. Después de las 5, decidieron regresar a su casapero, cuando estaban en la puerta del local, fueron rodeados por un grupo de desconocidos que comenzaron a agredirlos. 

Fuentes policiales detallaron que los jóvenes intentaron defenderse, pero no de los atacantes sacó un arma blanca que por el tipo de herida habría sido un cortaplumas, y lo hirió en la pantorrilla derecha.

El herido fue derivado de urgencia hasta el Centro de Salud, donde formalizó la denuncia y, después de haber sido atendido, él y su hermano abandonaron el nosocomio.

Desde el local bailable confirmaron que hubo una fuerte pelea entre algunos de los asistentes y agregaron que cuando se hicieron presentes uniformados y personal de la Guardia Urbana Municipal, se registró una estampida generalizada que incluyó a los protagonistas de la pelea y a los ocasionales testigos. 

“Siempre tenemos personal desplegado en la zona, pero a veces, por el cariz que toman los incidentes, como el sucedido ayer, terminan siendo insuficientes para frenarlos. Ellos piden refuerzos y, cuando llegan, se acabaron los problemas”, afirmó un referente del área de Seguridad del municipio, que admitió no estar al tanto de que por la reyerta se había arrojado un herido.

La vecina consultada, dijo que uno de sus hijos pasaba por el lugar en el momento de la pelea. “Llegó espantado a la casa. Me dijo que había visto cómo dos chicos se defendían de una feroz golpiza. Él no sabía que a uno lo habían herido. Me acabo de enterar por el comentario de una vecina. No puede ser que todos los fines de semana pase lo mismo”, se quejó.

La noticia sobre la pelea se difundió con velocidad por Yerba Buena, convirtiéndose en el tema de conversación de las reuniones del domingo. “Creo que el consumo excesivo de alcohol y el nivel de violencia que hay en la gente es un combo demasiado peligroso. Hoy no estamos lamentando por esto, pero mañana puede haber un incidente mucho mayor”, lamentó Fernando García.

Gustavo Herrera agregó que “los tiempos han cambiado. Siempre existieron las peleas en las puertas de los boliches. Siempre fue estúpido que se generaran graves incidentes por una chica o porque alguien miró mal a otro. Pero lo preocupante es que ahora pareciera que no hay límites. Son capaces de matarse”.

María Laura de Jiménez dejó a salvo a los jóvenes y le apuntó al sistema. “El mensaje no llega. Algo se está haciendo mal. El año pasado, la provincia tuvo un festival de problemas por las amenazas de bomba. La Policía y la Justicia actuaron, detuvieron y procesaron a varias personas y se acabaron. Esta sociedad cambiará cuando los ciudadanos se den cuenta de que existe castigo por violar la ley”, concluyó.