Julieta Silva, otra vez acusada: su esposo denuncia violencia y privación de la libertad

Sábado 09 de Agosto de 2025, 12:38

La mujer mendocina, conocida por un caso de homicidio en 2017, enfrenta ahora cargos más graves por violencia y desobediencia a la Justicia



Julieta Silva, la mujer de Mendoza que fue condenada por atropellar y matar a su novio en 2017, vuelve a ser noticia por una escalada de denuncias en su contra. Esta semana, la Justicia agravó su situación legal: fue imputada por al menos diez hechos de privación ilegítima de la libertad agravada por el vínculo, según lo informado por el fiscal Fabricio Sidoti, a partir de la denuncia presentada por su actual esposo, Lucas Giménez.

Inicialmente, Silva había sido acusada de lesiones leves agravadas y desobediencia judicial. Sin embargo, el testimonio de Giménez amplió el alcance del caso: afirmó que, entre 2023 y julio de 2025, fue encerrado en múltiples ocasiones dentro del hogar que compartían, donde Silva le quitaba el celular y cerraba con llave durante discusiones de pareja. Según Diario UNO, el hombre indicó que en algunas oportunidades estuvo retenido durante horas o incluso toda la noche.

La situación se volvió pública tras un episodio ocurrido el 12 de julio, cuando, según Giménez, Silva lo habría golpeado en la cara. Ese hecho desencadenó la denuncia penal y una nueva intervención de la Justicia.

Además, se reveló que el 16 de julio Silva habría violado una orden de restricción al contactar tanto a Giménez como a la hija de él, lo que llevó a sumar una nueva imputación por desobediencia.

Julieta Silva y Lucas Giménez

A raíz de estos hechos, en un principio Silva fue beneficiada con prisión domiciliaria, dado que tiene dos hijos menores a su cargo. Sin embargo, luego de que también fuera denunciada por la exmujer de Giménez —quien aseguró que Silva la amenazó con una frase perturbadora: “Yo te voy a comer el hígado y los riñones a vos y a tu hija. Las voy a dejar en la calle”—, se ordenó su traslado a una cárcel de San Rafael.

No obstante, el juez Claudio Daniel Gil volvió a concederle el arresto domiciliario mientras continúa la investigación judicial.

Un caso que ya había causado conmoción

Silva fue protagonista de un caso que generó amplio debate social en 2017. Aquella vez, mantuvo una discusión con su pareja de entonces, Genaro Fortunato, un jugador del club Belgrano Rugby Club, en el boliche “La Mona” de San Rafael. Tras el conflicto, y ya en el exterior del local, Silva subió a su vehículo y atropelló al joven, provocándole la muerte.

Durante el juicio, la Fiscalía sostuvo que se trató de un acto intencional y solicitó una pena de 14 años de prisión. No obstante, la defensa argumentó que Silva no vio a Fortunato porque estaba lloviendo, no tenía puestos los anteojos, estaba alterada y bajo los efectos del alcohol.

Finalmente, fue condenada por homicidio culposo —una figura que excluye la intención de matar— a tres años y medio de prisión domiciliaria, debido a su rol de madre de dos niños. El fallo provocó indignación en parte de la sociedad mendocina, donde se reclamaba una pena más severa.

Tras cumplir aquella condena, Silva intentó rehacer su vida y contrajo matrimonio con Giménez. Sin embargo, las recientes denuncias reavivan su presencia en la escena judicial y mediática. /La Nación