Miércoles 27 de Agosto de 2025, 09:27

Esteban Suárez y Florencia Revah fueron encontrados muertos en San Antonio de Areco. Min. Seguridad Prov. Buenos Aires
Florencia Revah y Esteban Suárez estaban separados. La joven de 31 años, en abril último,
había denunciado por hostigamiento a su ex pareja. Pero el sábado pasado se encontraron. Primero, ella, estacionó su vehículo en una estación de servicio de Nordelta, en Tigre, donde vive. Él la pasó a buscar en su auto, un Chevrolet Onix blanco, y pasaron la noche juntos.
El domingo sus cuerpos fueron encontrados en un camino rural de San Antonio de Areco. Para la Justicia no existen dudas de que se trató de un femicidio seguido de suicidio. Pero restaba conocer la escena primaria del crimen.
Los cuerpos de Revah, de 31 años, y de Suárez, de 45, fueron encontrados en el interior del automóvil Chevrolet Onix blanco a la vera del camino vecinal de Yegua muerta, detrás del Haras Vacación, a unos 500 metros de la ruta nacional 8.
“El vehículo no tenía la chapa patente. Tenía un trapo colgando en la tapa donde se carga combustible”, explicaron a La Nación fuentes policiales.
La joven fue asesinada a balazos. Después, Suárez se disparó un tiro en la sien. Poco después de iniciada la investigación, a cargo del fiscal de Mercedes
Luis Gargagno,
se descartó que el lugar del hallazgo haya sido la escena primaria del crimen.Los detectives policiales y judiciales pensaron que Suárez había asesinado a Revah en su casa de El Talar, en Tigre, y después la subió al auto con la intención de descartarse del cuerpo, pero tras un allanamiento en la vivienda del sindicado femicida descartaron dicha hipótesis.
“Tras dos allanamientos en viviendas de Tigre con resultado negativo, se volvió a hacer un peritaje en el auto y tras el resultado se puede inferir que la pareja viajaba en el vehículo y, por causas que aún se investigan, habría ocurrido una pelea. En la discusión, Suárez le efectuó cuatro disparos a la víctima, quien murió casi en el acto”, sostuvieron a La Nación fuentes judiciales.
Con el cuerpo de su ex pareja en el asiento trasero del auto, Suárez condujo hasta San Antonio de Areco. La sospecha de los investigadores es que pensó en prender fuego el auto para descartar pruebas.
“Suárez llegó a poner un pedazo de tela en la boca del tanque del combustible con la idea de hacer explotar el auto, pero a último momento se arrepintió, se sentó en el auto y se disparó un tiro en la sien, que por la trayectoria y posición en la que se encontraba terminó perforando el vidrio trasero del lado del conductor”, dijeron los investigadores consulados.
La marca de un proyectil en una de la ventanillas del vehículo Los detectives judiciales y de la policía bonaerense que participan de la investigación ahora analizan la activación de las antenas telefónicas de los teléfonos celulares de las víctimas y las imágenes de cámaras de seguridad para intentar reconstruir el recorrido que hizo la pareja antes de que todo terminara de la peor manera.
Hoy se supo que
Suárez había sido condenado por el homicidio de Claudio Lanzetta, más conocido como la Clota, un relacionista público que fue considerado el rey de la noche porteña, crimen ocurrido en octubre de 2001 en el departamento que la víctima tenía en Palermo.
En 2003, el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) porteño N°4 condenó a Suárez a la pena de diez años de cárcel por el homicidio de Lanzetta. Otros dos delincuentes,
Marcos Araujo y
Matías Elorza, recibieron penas de 15 años y seis meses y 13 años de cárcel, respectivamente.
Según informaron fuentes del caso, en 2019, Suárez recibió otra condena. Lo encontraron culpable de lesiones graves y amenaza en un contexto de violencia de género después de haber atacado a por su entonces pareja. Estuvo un año preso en la cárcel de San Martín y en una alcaidía de Campana hasta recuperar la libertad en junio de 2020.
/LaNación
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