Jueves 28 de Agosto de 2025, 21:22

Trabajar en esta competencia no solo fortalece la resiliencia y mejora la productividad, sino que también impulsa el liderazgo y genera una actitud más positiva frente a la incertidumbre.
¿Qué determina el éxito en la carrera profesional? Muchos lo atribuyen a la formación, el talento o incluso la suerte. Sin embargo,
Joseph Fuller, profesor de la Escuela de Negocios de Harvard, sostiene que existe una herramienta no cognitiva que resulta decisiva en un mundo laboral marcado por la incertidumbre y el cambio constante:
la adaptabilidad.
El valor de saber adaptarsePara Fuller, la capacidad de adaptación es una cualidad difícil de encontrar, pero esencial en una sociedad en permanente transformación. En su visión, quienes logran prosperar no son necesariamente los más brillantes ni los más experimentados, sino aquellos que saben aprovechar nuevas oportunidades y no temen a los cambios.
“El problema es que muchas personas se aferran a la rutina y buscan seguridad en lo conocido, cuando hoy esa estabilidad es casi una ilusión”, explica el académico, que durante años ha trabajado con algunos de los líderes más exitosos del mundo.
Una habilidad en alta demandaLos datos respaldan su afirmación. Un informe de LinkedIn revela que la adaptabilidad es cada vez más demandada por las empresas. La aceleración tecnológica, el auge del trabajo remoto e híbrido tras la pandemia y la irrupción de la inteligencia artificial han transformado por completo el mercado laboral. En ese escenario, las organizaciones buscan empleados flexibles, capaces de enfrentar retos imprevistos con resiliencia y creatividad.
“La adaptabilidad es la mejor manera de tener capacidad de acción en este momento. La esencia de la gestión del cambio es desarrollar ese músculo”, señala el reporte.
¿Qué entendemos por adaptabilidad?El psicólogo empresarial Carl Naughton define esta competencia como la habilidad de responder de manera efectiva a distintos escenarios, ajustando el propio comportamiento a situaciones cambiantes. En entrevista con dpa, aseguró que se trata de la “competencia más importante del futuro”.

No obstante, aclara que ser adaptable no significa aceptar todo sin límites. “No se trata de decir ‘sí’ a cada nueva circunstancia, pero alguien con un bajo coeficiente de adaptación siempre responde con un ‘no’ automático”, explica. La clave está en encontrar un equilibrio que permita dialogar, negociar y encontrar soluciones constructivas frente al cambio.
La lección de la pandemiaLa crisis del COVID-19 puso a prueba esta habilidad en millones de trabajadores. Primero con el salto forzado al teletrabajo, y después, con la transición hacia modelos híbridos en los que empleadores y empleados tuvieron que reajustar expectativas. Según Naughton, este proceso evidenció que la adaptabilidad no es solo una exigencia de las empresas, sino también una necesidad para los propios trabajadores.
Cómo desarrollar la adaptabilidad
Ser adaptable implica aceptar el cambio como una constante inevitable. Requiere ver el fracaso como parte del aprendizaje, mantener una mentalidad abierta y ejercitar la resolución de problemas con objetividad. A ello se suma la importancia de la comunicación efectiva y del aprendizaje continuo, que permiten responder mejor a los desafíos y aprovechar nuevas oportunidades.

Trabajar en esta competencia no solo fortalece la resiliencia y mejora la productividad, sino que también impulsa el liderazgo y genera una actitud más positiva frente a la incertidumbre.
En palabras de Fuller, la adaptabilidad es mucho más que una habilidad profesional: es la llave para avanzar con confianza en un mundo en constante transformación.
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