Martes 11 de Noviembre de 2025, 12:19
A un mes del accidente ocurrido en una feria de ciencias de la localidad de Pergamino, donde la explosión de la maqueta de un volcán dejó 17 personas heridas, la investigación judicial logró confirmar que se utilizó un elemento prohibido en la composición química del experimento.
El incidente ocurrió en el Instituto Comercial Rancagua, de la localidad bonaerense. Allí, el pasado jueves 9 de octubre, la voladura de una maqueta le provocó un grave traumatismo craneofacial a Catalina, una chica de 10 años que se encontraba adelante de todo. Ella sufrió el impacto de un fragmento metálico que salió disparado.
La chica, que se recupera de las heridas causadas esa tarde, fue quien peor la pasó por la explosión. A la par, se abrió una investigación judicial para determinar las responsabilidades por el incidente.
Fue caratulada como "averiguación de ilícito" y quedó en manos del fiscal Fernando Pertierra, de la Fiscalía de Pergamino. En aquel momento, había señalado que necesitaba el resultado de las pericias para avanzar con el caso.
Según comentaron fuentes judiciales a La Nación, las pericias químicas y de explosivos confirmaron el uso de elementos prohibidos en la composición de la maqueta que estalló. En concreto detectaron clorato de potasio, una sustancia prohibida por el Registro de productos y categorización pirotécnica. “Se utilizó para realizar la fórmula junto con naftalina y eso genera el efecto de la explosión”, explicaron desde la justicia.
“Ya finalizamos los peritajes. En los próximos días va a estar saliendo un llamado a indagatoria para el profesor y la directora. Y luego vendrá la etapa en que se presenten a declarar”, señaló el fiscal a dicho medio. La causa quedará caratulada como "estrago culposo".
El accidente tuvo lugar durante el gran cierre de la muestra anual de ciencias: este año se trataba de la erupción del volcán. Una alumna se paró frente a la maqueta del volcán y encendió la mezcla de azufre y carbón junto a unas sales, todo contenido dentro de dos tubos metálicos. Ese fuego se salió de control y finalmente hubo una explosión, con restos de material incandescente volando en todas direcciones.
Además de la nena de 10 años, quien sufrió las peores consecuencias, una docente del colegio que debió ser operada en el Hospital Provincial San Felipe, de San Nicolás. El resto de los heridos -11 adultos y 4 menores. sufrieron heridas de diferentes niveles de gravedad y recibieron el alta médica horas después del incidente.
Catalina fue operada dos veces. La primera de ellas duró casi once horas. Permaneció en la Unidad de Cuidados Intensivos y recibió el alta luego de tres semanas.
Aquella semana también se produjo una explosión en el colegio Guadalupe de Palermo, en la Ciudad de Buenos Aires, por otro experimento alrededor de un volcán que salió mal. En ese caso, dejó unos 17 heridos.
Los peritajes de los Bomberos de la Ciudad determinaron que la explosión fue por resultado de "vapores inflamables (alcohol)" que tomaron "contacto con una fuente ígnea apropiada (llama libre)".
De acuerdo a lo que los investigadores pudieron reconstruir, la explosión ocurrió cuando un alumno de 16 años vio que la llama de un mechero se estaba por apagar y quiso reavivarla tirándole alcohol. "Le vertió directamente un chorro encima al mechero", dijo una fuente del caso a Clarín.
El fuego trepó por el hilo de alcohol, tomó la botella de plástico y explotó. /
Clarín