Domingo 30 de Noviembre de 2025, 08:06
Envueltos en una carrera desenfrenada que promete suspenso hasta último minuto, los bloques de La Libertad Avanza y Unión por la Patria pelean banca a banca por alcanzar la primera minoría de la Cámara de Diputados, el podio que le permitirá ocupar los principales espacios de poder en el cuerpo e imponerse en las comisiones, claves para definir la suerte de las leyes hasta el final del mandato de Javier Milei.Pese a su derrota en las últimas elecciones legislativas, la distribución de las bancas posicionó a Unión por la Patria como primera minoría en la Cámara con una ventaja de casi 20 escaños -98 a 80- sobre LLA. Sin embargo, con el correr de las semanas el oficialismo triunfante achicó la distancia a fuerza de teñir de violeta a legisladores de Pro y de la UCR y de meter cuña en su principal adversario para provocarle bajas. La carrera se emparejó de manera dramática: el bloque libertario trepó a 94 miembros y Unión por la Patria, si bien solo perdió uno hasta ahora y quedó en 97, admite que la sangría podría ser más grave.
La carrera tendrá como primer mojón el próximo miércoles, cuando juren los diputados electos y se designen las autoridades del cuerpo, entre ellos el presidente de la Cámara. Para entonces los distintos espacios deberían tener mínimamente configurados sus bloques o interbloques para definir, entre otras cosas, la integración de la estratégica Comisión de Presupuesto con vistas a la sanción de del presupuesto 2026, la primera ley en la agenda de prioridades de los libertarios.
Todos los focos están puestos en una media docena de diputados que definirán para qué lado se inclinará la balanza. La mayor expectativa gira en torno a los cuatro diputados del PJ de Catamarca que responden al gobernador Raúl Jalil.
El mandatario provincial, de buen diálogo con el Gobierno, amaga con retirarlos del bloque de Unión por la Patria, pero no termina de dar el portazo: sabe que en sus manos está la llave que le permitiría a LLA alzarse definitivamente con el trofeo y quiere hacer valer ese capital.
Los libertarios se impacientan. El catamarqueño va y viene de la Casa Rosada. El jueves último se reunió con sus pares de Salta, Gustavo Sáenz, y de Tucumán, Osvaldo Jaldo: se abrazaron y prometieron conformar un espacio legislativo común. Los libertarios festejan por anticipado mientras la ansiedad carcome a Unión por la Patria: cuatro diputados menos en su bloque los dejaría ya fuera de carrera. Se ilusionan con retener, al menos, a dos de ellos.
Además de los catamarqueños, el puntano Jorge “Gato” Fernández, diputado electo que responde a Alberto Rodríguez Saá, también amenaza con su retirada de la bancada. No quiere someterse a la conducción kirchnerista, avisó.
Todavía no formalizó su salida como ya hizo el tucumano Javier Noguera, conminado por Jaldo a dar el portazo.
Entretanto, los libertarios esperan ansiosos la definición de otro gobernador, el entrerriano Rogelio Frigerio. Compartieron una alianza electoral en ese distrito, pero los dos diputados que le responden –Francisco Morchio y Alicia Fregonese- surgen de las filas de Pro.
Morchio pertenece al bloque Encuentro Federal, pero favoreció al oficialismo en la mayoría de las votaciones por decisión del gobernador. Fregonese, por su parte, se apresta a iniciar su segundo mandato como diputada y, si algo la caracteriza, ha sido su fiel militancia en Pro.
Desde el oficialismo llueven las ofertas para integrarlos a sus filas. Los diputados hicieron saber que recién tomarán una decisión cuando se reúnan con Frigerio este lunes.
El “operativo cooptación” de LLAEl presidente de la Cámara baja, Martín Menem, es quien, junto a Patricia Bullrich –su alter ego en el Senado-, lleva adelante el “operativo cooptación” para ampliar la bancada libertaria. Hasta ahora mal no les fue: el halo del triunfo electoral de octubre pasado les facilita la tarea.
El bloque más afectado fue el de Pro, que hasta ahora sufrió la fuga de 9 diputados, en su mayoría bullrichistas. A ellos se suman 3 radicales filolibertarios y la santafecina Verónica Razzini, exaliada de Pro; pese a las generosas ofertas que recibió del gobernador Maximiliano Pullaro para llevarla a Provincias Unidas, se quedó con los libertarios: los oficialismos, máxime cuando triunfan, resultan ser más disuasivos.
Pero la mejor noticia que pudieron recibir los libertarios fue la confirmación de que Silvia Lospennato renunciará a su banca para asumir como legisladora porteña. La reemplazará la bullrichista Lorena Petrovich.
“Su renuncia vale doble”, se ufanan los oficialistas, a sabiendas de que Lospennato ya no disimulaba su encono con el oficialismo desde su traición con el fracaso de la Ley de Ficha Limpia.
Así las cosas, La Libertad Avanza ganó terreno y, con la renovación parlamentaria, instalará un bloque de al menos 94 miembros. Un avance importante, aunque todavía lejos del quorum (129 votos).
Horas decisivas en UxPEste martes será el día “D” para la bancada PJ kirchnerista. Poco antes del mediodía se reunirán los diputados electos con quienes continúan su mandato con el propósito de discutir un eventual cambio en el esquema de conducción, hoy encarnada en la tríada que componen Martínez, Cecilia Moreau y Paula Penacca. Con sus matices, todos ellos tributan a Cristina Kirchner.
Todo anticipa que será una cumbre caliente, catártica y de resultado abierto. Son cada vez más potentes las voces que reprochan una conducción monopolizada por el kirchnerismo. “Hay muchos que exigimos un cambio en la conducción. Queremos que el interior y el peronismo tenga voz. De no ser así la sangría de diputados de nuestro bloque va a ser peor”, advierten.
Hay voces que sostienen que la unidad solo será posible si la conducción pasa a manos de un dirigente de neto perfil peronista que sea oriundo del interior. Se especuló con el nombre del tucumano Pablo Yedlin quien, sin embargo, ya descartó esa posibilidad. La otra alternativa es reconfigurar el formato a un interbloque.
Es más, en las últimas horas sonó la versión de que la izquierda, con sus cuatro diputados, podría formar parte de ese mosaico con tal de ganarle la primera minoría al oficialismo. “Absolutamente imposible”, descartaron los diputados rojos.
Pro y la UCR, ¿posible interbloque?La novedad que traerá este recambio parlamentario es que tanto PRO como la UCR se perfilarán menos dóciles con el Gobierno que durante la primera etapa del mandato de Milei. Frente a la amenaza común de un oficialismo decidido a fagocitarlos, ambos bloques buscan restañar las heridas por las fugas sufridas y recuperar la autonomía e identidad perdidas.
La bancada que conduce Cristian Ritondo (Pro) quedaría reducida a 14 miembros. El radicalismo, en tanto, espera consolidarse con 10 integrantes. Allí confluirían los diputados que responden a los gobernadores radicales de Mendoza, Chaco, Jujuy y Corrientes; a ellos se suman al entrerriano Darío Schneider y a los bonaerenses Pablo Juliano y Karina Banfi. Esta última suena para presidir la bancada, aunque ya puso condiciones: definir reglas de juego claras para la toma de decisiones que eviten más rupturas internas.
¿Hay posibilidades de reconstruir un interbloque PRO-UCR? Entre ambos sumarían una veintena de diputados. Nadie lo descarta, pero reconocen que la posibilidad todavía está verde. “Estamos más ocupados en contener a los nuestros que en articular con otros”, admiten.
Lo que sí tienen claro ambos bloques es que ya no ofrendarán gratis su voto al oficialismo. La UCR reclama que se le reconozca su permanencia en el Consejo de la Magistratura; a la demora del oficialismo le respondió con el retaceo de su apoyo a la libertaria Lorena Villaverde para que asuma en el Senado.
En Pro, otrora aliado incondicional, el malestar es elocuente con LLA. Ritondo se desmarcó de Bullrich en la última reunión de la Comisión Bicameral de Inteligencia. “Caranchean diputados y esa no es la manera de construir”, reprochan.
Gobernadores, por la tercera fuerzaMientras libertarios y kirchneristas pugnan por el primer lugar, en paralelo los gobernadores de Provincias Unidas y del PJ no kirchnerista se sacan chispas para alcanzar el tercer puesto. La pulseada, también reñida, tiene como principal objetivo posicionarse lo mejor posible frente al Gobierno a la hora de negociar las leyes y los intereses para sus provincias.
El espacio de Provincias Unidas, que congrega a seis gobernadores -Córdoba, Santa Fe, Chubut, Jujuy, Corrientes y Santa Cruz-, intentó hacer una demostración de fuerza el miércoles pasado. Al día siguiente los gobernadores de Salta y de Tucumán intentaron hacer lo propio. Sin embargo, todavía siguen sin poder darle la puntada final a sus alianzas.
Las próximas horas serán decisivas. Provincias Unidas sufrió el portazo de Miguel Pichetto, ofuscado porque sería desplazado de la conducción del bloque por la santafecina Gisella Scaglia, quien responde a Pullaro. Con él partirá Nicolás Massot. Tampoco será de la partida la Coalición Cívica.
Los dos gobernadores del norte, en tanto, esperan que Jalil termine por deshojar la margarita y rumian su descontento por el desplante del gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, y de Gerardo Zamora, de Santiago del Estero. El misionero Hugo Passalacqua también se hace rogar.
Es tan reñida la disputa que la Cámara de Diputados se convirtió, desde las elecciones del 26 de octubre pasado a esta parte, en una suerte de mercado persa en el que las voluntades, sobre todo las más lábiles, se ofrecen al mejor postor. /
La Nación