Cayó “Baby Moyano”, acusado de matar al cuidador de un campo en Miramar: el detalle que lo delató

Domingo 30 de Noviembre de 2025, 09:19

Sergio Matías Luna tiene 23 años y está acusado de varios robos en la zona costera de Miramar.



Sergio Matías Luna (23), conocido en el ambiente de la delincuencia como “Baby Moyano”, es un joven delincuente de la zona costera de Miramar. Fue señalado como partícipe en varios robos, pero un detalle del que se dieron cuenta los investigadores lo vinculó con el crimen de un jubilado, cuidador de un campo de la zona.

“Es un ladrón conocido de la zona de Miramar, Mar del Sur y Otamendi”, dijo a Clarín un investigador del lugar. “Baby Moyano” no actuaba solo, tenía cómplices. Con dos de ellos robó 10 millones de pesos en una panadería, donde entró de manera violenta a los tiros y lastimó a su dueño.

Pero no fue el único robo que cometió. Se cree que lideró al menos ocho asaltos más en esa zona de la Costa Atlántida. El último delito que se le imputó fue el más grave. Se trató del homicidio de un cuidador de un campo de las afueras de Miramar.

Luego de un trabajo exhaustivo del fiscal Ramiro Anchou y de los detectives de la SubDDI de Miramar y la DDI de Mar del Plata, “Baby Moyano” y dos de sus compañeros fueron detenidos.

Luna cayó por un detalle que no pudo disimular: su renguera, con la que quedó registrado en las cámaras de seguridad y en la descripción que dieron las víctimas.

Sergio Matías Luna (23), conocido en el ambiente de la delincuencia como “Baby Moyano”.
Sergio Matías Luna (23), conocido en el ambiente de la delincuencia como “Baby Moyano”.

El homicidio del cuidador

Alberto Horacio Costa tenía 75 años y era el cuidador del campo “Santa Celina”, ubicado en el camino Iraizoz San Vicente, sobre el kilómetro 4 de la ruta provincia 88, sentido a Otamendi, en el partido de General Alvarado.

Costa era padre de dos hijos y hace cinco años trabajaba en el lugar, donde también criaba a los animales.

El domingo 23 de noviembre, cerca de las siete de la mañana, tres de sus compañeros llegaron al campo para comenzar sus jornadas de trabajo. Iban a realizar un mantenimiento a los alambrados. Luego de casi dos horas, y al no ver a Costa que se había acercado al lugar donde se encontraba, uno de ellos fue hasta la casa de la estancia.

Cuando entraron encontraron al jubilado muerto. Su cuerpo estaba rodeado de un charco de sangre. Cuando llegó la policía y una ambulancia se constató que tenía una lesión en la zona de la nuca, provocada varias horas antes.

El fiscal Anchou tomó conocimiento del caso y lo calificó como homicidio luego de que en la autopsia se determinó que Costa recibió tres disparos. A la víctima le faltaban una escopeta y dos armas de su propiedad. Lo que dejaron los ladrones es su teléfono celular.

En el lugar del crimen se secuestraron vainas de una pistola calibre .380 y calibre .22 largo. Este fue un dato que será de relevancia en la causa.

Un robo millonario y un detalle clave

Mientras el fiscal y la Policía bonaerense estaban trabajando para identificar a los autores del homicidio de Costa, también lo hacían para establecer a los autores de un robo millonario a una panadería de Miramar, ocurrido el viernes 21.

Cerca de las 21.20, tres ladrones armados entraron de manera violenta al local, donde realizaron varios disparos. Tras golpear con un culatazo al dueño, se llevaron 10 millones de pesos, su teléfono y las llaves de una camioneta.

Algunas de las pertenencias secuestradas en los allanamientos.
Algunas de las pertenencias secuestradas en los allanamientos.

Se fueron corriendo de ahí. Habían llegado en un auto, según los registros de cámaras de la zona. Los investigadores notaron un detalle clave: uno de ellos caminaba con dificultad, como con renguera.

Además de esa característica particular que notaron los detectives de uno de los sospechosos, también coincidía que en ambos casos –en el robo y en el crimen de Costa- se utilizaron armas calibre .380.

Tras análisis de campo, de antenas de telefonía e imágenes, se logró identificar a los tres autores que tenían los apodos de “Tola” (30), “Katy” (23) y “Baby Moyano” (23).

“Tola” y “Katy” fueron detenidos en sus casas donde se secuestró celulares, la ropa que utilizaron para entrar a robar a la panadería y otros elementos de interés para la causa. Fueron trasladados a la Unidad Penal N° 44 de Batán.

Restaba la detención de Luna Con el avance de la causa se supo que estaba escondido en la casa de su hermana, en el barrio Aeroparque, en las afueras de Miramar, donde también funciona un kiosco.

Personal de la SubDDI de Miramar, de la policía comunal y de la Caballería llegaron al lugar. Cuando Luna se vio rodeado, se entregó sin resistirse. Cuando fue detenido, los oficiales observaron que tenía su cara lastimada con heridas provocadas por una “perdigonada”.

Según la investigación, Costa intentó defenderse con su escopeta cuando era asaltado. Luna resultó herido en ese hecho. También la Policía notó su dificultad para caminar.

“Sin lugar a duda coincide en cuanto a la mecánica, altura y calibre con las heridas recibidas por Luna”, explicó una fuente policial.

El joven “Baby Moyano” quedó detenido como acusado del homicidio de Costa mientras que se investiga la participación de otras personas en el crimen.

Otros delitos de la banda de “Baby Moyano”

Luna está señalado como uno de los ladrones más jóvenes de la zona en donde se cree que actuó en más de ocho robos en las zonas de Miramar, Otamendi y Mar del Sud. Su modus operandi es el ataque violento, con armas y con la ayuda de cómplices.

El 13 de enero había ingresado a otra estancia, donde amenazó a un hombre y su familia. Encapuchados y armados, les robaron dinero en efectivo, celulares y el auto. También se llevaron un equipo deportivo de Los Pumas, que tenía una particularidad especial que no se comercializaba ya que era oficial para los jugadores. Esa prenda fue reconocida por la víctima cuando se secuestró en un allanamiento en una celda donde estaba detenido uno de los cómplices de robo. /Clarín