Domingo 30 de Noviembre de 2025, 10:33
El mate sigue siendo uno de los hábitos más arraigados en Argentina: según datos del Instituto Nacional de la Yerba Mate, el 90% de los hogares lo consume de forma regular. Cada 30 de noviembre se celebra el Día Nacional del Mate y el ritual se renueva con una nueva tendencia: elegir alimentos que lo acompañen y potencien su sabor.
La fecha fue establecida por ley en 2014, en homenaje al nacimiento del caudillo guaraní Andrés Guacurarí y Artigas, conocido como “Andresito”, figura clave en la historia misionera y en la producción yerbatera.
Qué comer con el mate: lo clásico nunca falla
La atracción por los sabores clásicos tiene un sustento real en el comportamiento del consumidor.
El estudio global de tendencias Taste Tomorrow, realizado por Puratos, reveló que el 85% de los consumidores prefiere sabores tradicionales porque evocan nostalgia, continuidad y autenticidad.
Ese apego a lo conocido se refleja en el ritual del mate: medialunas,
pastafrola, bizcochitos, pan casero o galletitas de manteca siguen
siendo protagonistas de la mesa argentina.
El chipá o pan de queso se populariza cada vez más para acompañar el mate.El mate también se marida: qué dicen los especialistas
Sin embargo, el mate también encuentra nuevos caminos a través del maridaje. Lo que muchas veces se escucha respecto del vino ahora se aplica a la yerba: combinarla con determinados alimentos puede intensificar o suavizar sus características.
Desde Cachamai explican que el maridaje del mate encuentra dos aliados principales: el queso y el chocolate. En su visión, el chocolate —especialmente el semiamargo o con frutos secos— aporta profundidad y resalta notas de la yerba, mientras que el queso genera equilibrio.
La sommelier de yerba mate Valeria Trápaga lo explica con claridad: “Los taninos del mate, que suelen dar sequedad en boca, se equilibran con la cremosidad del queso, creando una experiencia única. La combinación potencia los aromas de la yerba mate y transforma cada sorbo en algo distinto”.
En este sentido, para quienes prefieren yerbas suaves o intermedias, los quesos tipo Gruyere, Pategrás o los de cabra más delicados resultan excelentes acompañantes, al igual que un membrillo casero. En cambio, para yerbas más intensas, entran en juego sabores fuertes como Roquefort o Provolone combinados con pasas o dátiles, generando contraste y complejidad.
El rol de las panaderías y pastelerías
Este interés por mejorar la experiencia del mate también impacta en la industria panadera. Según Puratos, la búsqueda de productos de calidad y con impronta artesanal se intensifica en el consumidor argentino. Esa tendencia abre una oportunidad para las panaderías que hoy ofrecen propuestas enriquecidas: medialunas con chocolate belga, alfajores de cobertura amarga, panes saborizados con queso y cebolla, scons salados, galletitas con chips o budines elaborados con ingredientes de origen vegetal.
Lejos de ser solo una infusión, el mate evoluciona como parte de la identidad nacional y también como plataforma gastronómica. Ya sea acompañado de lo clásico o explorando combinaciones nuevas, sigue siendo un gesto cotidiano de encuentro y un rasgo cultural que atraviesa generaciones en la Argentina. /
TN