Jueves 08 de Enero de 2026, 08:37
El nuevo acuerdo petrolero redefine la relación bilateral y limita la autonomía económica de Venezuela sobre sus recursos energéticos.El presidente Donald Trump confirmó este miércoles que Venezuela solo podrá comprar productos manufacturados en Estados Unidos con el dinero obtenido de la venta de su petróleo, operación que quedará bajo supervisión directa de Washington. La medida forma parte de un nuevo entendimiento bilateral anunciado tras la captura de Nicolás Maduro.
El anuncio fue realizado por Trump a través de su cuenta en Truth Social. Allí precisó que las compras incluirán productos agrícolas, medicamentos, dispositivos médicos y equipamiento para reforzar la red eléctrica y las instalaciones energéticas venezolanas. “Venezuela se compromete a comprar solo productos hechos en Estados Unidos con el dinero que reciba de nuestro nuevo acuerdo petrolero”, afirmó el mandatario, quien calificó la decisión como “una elección inteligente” y “una muy buena noticia” para ambos países.
En paralelo, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, profundizó el alcance del acuerdo al asegurar que Washington tomará el control de las ventas de petróleo venezolano de manera “indefinida”. La declaración fue realizada durante un evento del sector energético organizado por Goldman Sachs en Miami, apenas un día después de que Trump revelara que Venezuela entregará entre 30 y 50 millones de barriles de crudo a Estados Unidos.
“Vamos a comercializar el petróleo que sale de Venezuela, primero el crudo almacenado que está retenido y luego, de manera indefinida, la producción futura que salga del país”, sostuvo Wright, al describir el nuevo esquema de administración de los recursos energéticos venezolanos.

Para viabilizar este plan, el funcionario adelantó que el régimen de sanciones que afectaba a PDVSA será flexibilizado, permitiendo que Estados Unidos actúe como proveedor de insumos críticos para procesar el crudo. Venezuela cuenta con unas 303.000 millones de barriles de reservas —cerca de una quinta parte de las reservas mundiales—, aunque se trata en su mayoría de petróleo pesado y extrapesado que requiere tecnología, equipos y diluyentes para poder exportarse.
Wright explicó que se habilitará la importación de piezas, equipos y servicios con el objetivo de evitar el colapso definitivo de la industria, estabilizar la producción y acelerar su crecimiento. Sin embargo, advirtió que una recuperación plena demandará inversiones de gran magnitud. Si bien estimó que en el corto y mediano plazo podrían sumarse varios cientos de miles de barriles diarios con inversiones limitadas, recuperar niveles históricos superiores a los tres millones de barriles diarios requerirá “decenas de miles de millones de dólares y un tiempo significativo”.
Especialistas internacionales coinciden con ese diagnóstico y señalan que la infraestructura obsoleta, los precios del mercado y la persistente incertidumbre política seguirán siendo obstáculos centrales para un aumento rápido y sostenido de la producción petrolera venezolana.