Viernes 09 de Enero de 2026, 05:33
El hallazgo del cuerpo sin vida de una mujer en un basural de la capital tucumana activó un amplio despliegue judicial y policial y dio inicio a una investigación por homicidio. El cadáver fue encontrado envuelto en bolsas de consorcio en un predio ubicado entre las calles William Bliss y Gerónimo Helguera, y horas más tarde fue identificado por sus familiares como el de Erika Antonella Álvarez, una joven de 25 años que residía en la zona y cuyo paradero se desconocía desde hacía dos días.
El caso quedó en manos de la Unidad Fiscal de Homicidios de Feria, a cargo de
María del Carmen Reuter. Según informaron fuentes oficiales, el hallazgo fue reportado por un grupo de mujeres que realizaban tareas de recolección de objetos en el basural y que, al advertir la presencia de bolsas con restos humanos, dieron aviso inmediato a la Policía.
Una vez notificada la situación, el Ministerio Público Fiscal dispuso la intervención del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (Ecif). Peritos de distintas divisiones trabajaron en el lugar para preservar la escena, recolectar muestras biológicas y levantar evidencias que permitan avanzar en la reconstrucción de lo ocurrido.
De acuerdo con las primeras estimaciones forenses, el cuerpo se encontraba envuelto cuidadosamente en bolsas de consorcio y la muerte se habría producido entre 36 y 40 horas antes del hallazgo, lo que refuerza la hipótesis de un hecho violento.
La identidad de la víctima fue confirmada en el lugar por familiares que se acercaron tras enterarse de la noticia a través de las redes sociales. El padre y una hermana lograron reconocerla mediante tatuajes y otras señas particulares. Según relataron, no veían a Erika desde hacía dos días, aunque no habían radicado una denuncia formal por desaparición debido a que la joven solía ausentarse de su domicilio con frecuencia.
Por disposición de la fiscal Reuter, el cuerpo fue trasladado a la morgue judicial, donde se realizará la autopsia correspondiente. Ese examen será clave para determinar con precisión la causa de la muerte y obtener indicios que permitan esclarecer las circunstancias del crimen y avanzar en la identificación de los responsables.
La investigación continúa bajo un estricto hermetismo, mientras los investigadores analizan las pruebas recolectadas y recaban testimonios para reconstruir las últimas horas de la joven antes de su muerte.