Irán extendió el cierre total de su espacio aéreo y amenaza atacar bases de EEUU mientras crecen las masivas protestas internas

Jueves 15 de Enero de 2026, 00:51

No hay vuelos sobre el territorio iraní



El régimen de Irán volvió a extender este jueves la orden de mantener cerrado su espacio aéreo a la aviación comercial, en un contexto de máxima tensión regional con Estados Unidos y de recrudecimiento de la represión interna frente a las masivas protestas que sacuden al país desde hace más de una semana.

Según un aviso oficial dirigido a pilotos y aerolíneas, el cierre del espacio aéreo iraní se mantendrá al menos hasta las 7.30 de la mañana (hora local), sin que las autoridades brindaran explicaciones técnicas o de seguridad sobre la medida. Una orden previa había dispuesto la interrupción del tráfico aéreo por poco más de dos horas, pero la decisión fue prorrogada en medio de crecientes temores a una escalada militar y a eventuales incidentes en la región.

La restricción impactó de inmediato en el tráfico aéreo internacional. Varias compañías comenzaron a desviar o cancelar vuelos que sobrevolaban territorio iraní. Entre ellas, Air India confirmó que sus aeronaves utilizan rutas alternativas, lo que podría provocar demoras y suspensiones. Otras aerolíneas evalúan medidas similares ante el aumento del riesgo operativo en Medio Oriente.

La tensión externa se profundizó luego de que el régimen iraní advirtiera que podría lanzar ataques contra bases militares estadounidenses y de sus aliados en Medio Oriente si Washington interviene en respaldo de las protestas. El ministro de Defensa iraní sostuvo que cualquier instalación regional que colabore con una ofensiva será considerada un “objetivo legítimo”.

Del lado estadounidense, el presidente Donald Trump dejó trascender que solo contemplaría una acción militar en Irán si se tratara de un golpe “rápido y decisivo”, descartando un conflicto prolongado. En paralelo, Estados Unidos solicitó una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU para analizar la situación en Irán, un pedido que fue confirmado por fuentes diplomáticas.

La embajada estadounidense en Qatar, además, instó a su personal y a los ciudadanos de ese país a extremar precauciones y limitar los viajes no esenciales a la base aérea de Al Udeid, una de las principales instalaciones militares de EEUU en la región.

Represión, juicios acelerados y alarma internacional

Mientras crece la tensión internacional, el régimen endureció la represión interna. El jefe del Poder Judicial iraní anunció la implementación de juicios “rápidos” contra los manifestantes detenidos, bajo cargos de moharebeh (“guerra contra Dios”), una figura penal que puede derivar en la pena de muerte.

Organismos de derechos humanos alertaron sobre el riesgo inminente de ejecuciones. Aunque el canciller iraní aseguró que “no habrá ahorcamientos ni hoy ni mañana”, ONG internacionales advirtieron que la vida de varios detenidos sigue en peligro. El caso de Erfan Soltani, un joven de 26 años cuya ejecución fue pospuesta a último momento, se convirtió en un símbolo de la preocupación global.

En cuanto al saldo de la represión, el propio régimen reconoció por primera vez una cifra cercana a los 2.000 muertos, mientras que organizaciones independientes elevan el número de víctimas fatales a más de 2.500 y denuncian más de 10.000 detenidos. A esto se suma un apagón casi total de comunicaciones que ya supera las cinco jornadas consecutivas y mantiene incomunicada a gran parte de la población.

El cierre del espacio aéreo iraní se suma así a una cadena de señales que reflejan la gravedad del momento. Con protestas masivas en las calles, una represión que despierta condena internacional y la posibilidad —aún latente— de una intervención externa, Irán atraviesa una de las crisis políticas y de seguridad más profundas de los últimos años, con impacto directo en toda la región de Medio Oriente.