Domingo 11 de Enero de 2026, 22:36
Su hermana Milena contó al aire de TN los detalles que encendieron la alarma y el momento en que confirmaron la peor noticia.La familia de Erika Antonella Álvarez atravesó horas de incertidumbre hasta lograr reconstruir sus últimos momentos con vida. El testimonio de su hermana Milena y una serie de indicios que, en un primer momento no parecían alarmantes, resultaron claves para comprender lo ocurrido.
Según relató Milena al aire de TN, Erika vivía sola hace 6 años a pocos metros de la casa familiar. “Era una chica que no se desaparecía. Siempre sabíamos de ella”, remarcó.
La última comunicación se produjo durante la madrugada del miércoles. Erika intercambió mensajes con su madre y una de sus hermanas. Después, el silencio. Durante buena parte del día, la familia pensó que estaba durmiendo: el aire acondicionado y la luz de su habitación seguían encendidos, algo habitual porque solía pasar la noche despierta usando el celular.
Sin embargo, con el correr de las horas y al no recibir respuestas, la preocupación empezó a crecer. Cerca de las 20, la madre de Erika notó que los mensajes ya no le llegaban. Aun así, la idea de que seguía descansando se mantuvo hasta la mañana siguiente.
El jueves, los padres de la joven decidieron ir hasta su casa y entraron con una llave de repuesto. Erika no estaba. Tampoco encontraron su cargador de celular, lo que reforzó la idea de que había salido, aunque nadie sabía a qué hora.
Una vecina aseguró haberla visto alrededor de las 7.30 de la mañana, con el mismo pantalón blanco que llevaba la noche anterior. Otros vecinos, en cambio, dijeron no haberla visto salir durante la mañana.
El momento en que la familia recibió la peor noticia
Ese jueves por la tarde, Milena se cruzó en redes sociales y portales con una noticia sobre el hallazgo de una mujer asesinada, pero no lo vinculó de inmediato con su hermana. “En mi cabeza, ella estaba durmiendo”, explicó. Fue su madre quien insistió en acercarse al lugar para verificar la información.
Al llegar a una comisaría cercana, Milena informó que hacía varias horas no sabían nada de Erika. Los policías le preguntaron entonces por los tatuajes que tenía su hermana. “Cuando se miraron entre ellos, ya supe”, recordó. Minutos después, los efectivos confirmaron que la mujer hallada sin vida era Erika.
Según el informe del Cuerpo Médico Forense entregado a la Unidad Fiscal de Homicidios, a cargo de María del Carmen Reuter, la causa de muerte de Erika fue un traumatismo craneofacial grave acompañado de una luxación cervical.
Los peritos detallaron que la joven sufrió golpes contundentes y severos, tanto en la cabeza como en la cara. Además, la lesión en las vértebras del cuello resultó letal, lo que refuerza la saña con la que actuó él o los agresores antes de descartar el cuerpo en un predio de residuos del barrio Manantial Sur. Hasta el momento no hay detenidos. /TN