Las deudas con billeteras virtuales se dispararon y se duplicaron los créditos irrecuperables

Sábado 24 de Enero de 2026, 07:10

HISTORICO. Un tercio de los ingresos familiares se destinan a cubrir deudas con entidades no bancarias.



Los hogares llegaron al cierre del 2025 con una deuda con bancos y billeteras virtuales equivalente al 140% de sus ingresos de todos los meses, con un peso cada vez más marcado de los saldos con billeteras virtuales.

Así surge de un informe que hizo la consultora EcoGo en base a datos oficiales del Banco Central hasta fines de noviembre pasado, entre los bancos tradicionales y fintech. Una de las conclusiones a las que llegó fue que los atrasos en los pagos de préstamos a entidades de crédito no bancarias ya alcanzó el 21,4%.

Dicho de otra forma, de cada 100 pesos que la gente pidió prestado a billeteras virtuales, fintech o entidades por fuera del sistema tradicional bancario, hay 21 que están en situación de riesgo medio, alto o irrecuperable. Ese número se triplicó en comparación con noviembre del año anterior, cuando era de 7,4%.

Dentro de ese 21,4% de mora hay, también, distintos grados de gravedad. Esa cifra se descompone en: 6,3% de riesgo de pago medio (entre tres y seis meses de demora); un 8,5% de riesgo alto (entre seis meses y un año) y un 6,4% de irrecuperables (más de un año de impago). Este último perfil de morosos más que se duplicó: era 2,6% un año atrás.

Al considerar que todo el sistema no bancario llevaba hasta noviembre prestados 12,6 billones de pesos a sus clientes, se desprende que $2,7 billones tienen problemas para ser devueltos y que $ 810.000 millones son considerados para el sistema financiero como irrecuperables.

El deterioro del perfil de crédito en las familias estuvo empujado, entre otras cuestiones, por la suba en las tasas de interés que experimentó la economía durante los meses previos a las elecciones y en un contexto de corrida hacia el tipo de cambio y de dolarización de ahorros. También existió, durante el 2025, una marcada suba en la cantidad de crédito que demandaron tanto personas como empresas.

Hasta noviembre, precisamente, esa tensión en el sistema financiero impactó tanto en hogares como en empresas. Desde ese momento, y una vez pasada la incertidumbre electoral, las tasas comenzaron a caer de la mano de una normalización del apetito por los dólares.

Pero hasta tanto, el peso de los saldos pendientes de pago fue creciendo en relación con los ingresos mensuales de los hogares. Según recopiló EcoGo, la deuda con billeteras virtuales y fintech alcanzó en noviembre el equivalente al 33% del salario de las familias, un número inédito desde que existe información disponible.

Al tomar en consideración solamente la deuda con bancos tradicionales, la proporción entre esos saldos y el salario del hogar es de 106%. De esa forma, concluyó la consultora, al contemplar las sumas con problemas de repago tanto hacia el sistema bancario como al no bancario, el porcentaje es de casi 140%.

"Muchas personas que tienen acceso a crédito formal, a una tarjeta de crédito, no les alcanza para llegar a fin de mes y usan mecanismos alternativos de crédito como las billeteras virtuales", explicó Marina Dal Poggeto, directora de EcoGo. "No diría que hay riesgo sistémico, hoy el sistema puede tener porcentajes de morosidad más altos. Las cuotas en los últimos años se licuaban con la inflación, ahora no se licua más", dijo en diálogo con Radio Led.

Según explican en el sistema financiero, los bancos tradicionales tienen mecanismos de cobro más aceitados (por empezar, con débito directo de cajas de ahorro), o que al tener tasas de interés más bajas, el cliente prioriza mantenerse solvente para no perder a futuro ese canal de financiamiento más barato.

Este viernes el Banco Central había informado que en el circuito tradicional bancario la irregularidad del crédito volvió a crecer en noviembre. En el caso de los préstamos a hogares, la mora escaló al 8,8%. Entre los préstamos personales la irregularidad de pago llegó a 11%, un número que no tiene ancedentes en la serie histórica que el BCRA sigue desde 2010. Y para el caso de las tarjetas de crédito, la cifra fue de 8,4%, seis veces más que un año atrás.
/Clarín