La vida de Schumacher hoy en una mansión en Mallorca: se moviliza en silla de ruedas y son pocos los que pueden verlo

Sábado 24 de Enero de 2026, 17:53

Schumacher con sus hijos en una foto de archivo y una imagen de la mansión en dónde vive actualmente



Michael Schumacher, uno de los máximos íconos de la historia de la Fórmula 1, continúa viviendo completamente alejado de la vida pública más de doce años después del gravísimo accidente que sufrió mientras esquiaba en los Alpes franceses. Una investigación periodística reciente aporta nuevos detalles sobre su estado actual, su rutina, los rumores que rodearon a la boda de su hija y el estricto hermetismo que protege su intimidad.

En la cima de una colina de la exclusiva urbanización Las Brisas, cerca de Andratx, al suroeste de Mallorca, se levanta una mansión valuada en alrededor de 30 millones de libras. Desde allí se domina el Mediterráneo y la Sierra de Tramontana, pero nada permite ver hacia el interior. Altos árboles, muros de piedra, puertas negras, cámaras de seguridad y personal de vigilancia permanente blindan el lugar. Dentro de esa propiedad, según confirmaron fuentes cercanas, se encontraba Michael Schumacher durante la visita periodística.

El término “sentado” cobra un sentido especial: el siete veces campeón del mundo de Fórmula 1 no está postrado en una cama, pero tampoco puede caminar. A sus 57 años, se desplaza en una silla de ruedas asistido por un equipo médico y de enfermeros que lo atienden las 24 horas, con un costo semanal que asciende a decenas de miles de libras. Las secuelas del traumatismo craneal que sufrió el 29 de diciembre de 2013, cuando golpeó su cabeza contra unas rocas mientras esquiaba en Méribel, marcaron su vida de forma irreversible.

Pese a algunos rumores más optimistas que circularon en los últimos años, las fuentes consultadas coinciden en que la situación es extremadamente delicada. Schumacher no puede comunicarse verbalmente y no existe certeza absoluta sobre cuánto comprende de lo que sucede a su alrededor. Incluso se desmienten versiones que hablaban de un “síndrome de encierro” completo: no hay confirmación de que sea plenamente consciente de todo. El silencio médico es total y responde a una decisión inquebrantable de su familia.

Desde el accidente, Schumacher no volvió a aparecer en público. Su esposa Corinna, con quien se casó en 1995, tomó el control absoluto de su cuidado y de la información que se difunde. Solo un puñado de personas, quizá tres o cuatro fuera del núcleo familiar, están autorizadas a visitarlo. Entre ellas se encuentra Jean Todt, exdirector deportivo de Ferrari, quien mantiene un vínculo casi paternal con el expiloto y suele acompañarlo a ver algunas carreras por televisión. Todt jamás brindó detalles sobre su estado, más allá de afirmar que “sigue luchando”.

Aunque la familia pasa temporadas en Mallorca, esa mansión no es la residencia principal. El hogar central de los Schumacher sigue siendo su propiedad en Gland, Suiza, a orillas del lago Lemán, valuada en unos 50 millones de dólares. En ambos lugares rige el mismo nivel de reserva y control.

Uno de los rumores más difundidos en los últimos tiempos fue que Michael Schumacher habría asistido a la boda de su hija Gina, destacada amazona, celebrada en 2024. Sin embargo, las investigaciones indican que eso no ocurrió. La ceremonia se habría realizado en la misma mansión de Mallorca, adquirida por Corinna en 2017 al presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, pero el expiloto no estuvo presente. Una vez más, la familia priorizó su privacidad.

El blindaje alrededor de Schumacher también tuvo episodios oscuros. En 2024, tres hombres —entre ellos un exguardaespaldas— fueron condenados por intentar extorsionar a la familia con la amenaza de difundir fotos, videos y registros médicos robados. La portavoz histórica de Schumacher, Sabine Kehm, calificó el hecho como “extremadamente malicioso” y explicó que situaciones así refuerzan la decisión de endurecer aún más el círculo de confianza.

Mientras tanto, Corinna se prepara para acompañar a su hijo Mick Schumacher en una nueva etapa deportiva. El joven piloto, exintegrante de la academia Ferrari y con paso por la Fórmula 1 en Haas, iniciará su camino en la IndyCar estadounidense. Mick siempre evita hablar del estado de su padre, pero lo define como su “ídolo” y “modelo a seguir”. Tenía apenas 14 años cuando ocurrió el accidente que cambió para siempre la historia de la familia.

En lo deportivo, la figura de Michael Schumacher sigue siendo monumental. Ganó siete campeonatos del mundo, 91 grandes premios, 68 pole positions y subió 155 veces al podio. Aunque Lewis Hamilton igualó sus títulos y lo superó en victorias, algunos de sus récords —como el de vueltas rápidas— permanecen intactos. En Ferrari es recordado no solo por sus éxitos, sino también por su liderazgo y cercanía con mecánicos y personal técnico, a quienes solía reconocer con gestos personales que cimentaron una lealtad duradera.

El año 2026 marca hitos simbólicos: se cumplen 30 años de su llegada a Ferrari y dos décadas de su retiro definitivo, anunciado en 2006 tras una victoria en Monza. Todo indica que esos aniversarios serán homenajeados por el mundo del automovilismo, aunque su protagonista siga observando desde el silencio, protegido en lo más alto de una colina, lejos de cámaras, rumores y miradas ajenas.

Michael Schumacher permanece vivo, rodeado de cuidados y amor familiar, pero ausente del mundo que supo dominar. Su historia, marcada por la gloria deportiva y la tragedia personal, sigue conmoviendo al planeta del deporte.