Sábado 24 de Enero de 2026, 23:51
A los 72 años, Graciela Alfano atraviesa uno de los momentos más plenos de su vida. Desde Punta del Este, donde disfruta del verano entre la playa, el sol y la vida social, la actriz y ex vedette volvió a reafirmar su filosofía: vivir el presente, confiar en la intuición y no aferrarse a planes rígidos. “Yo no planifico nada porque sé que el universo me apoya. Voy viendo las posibilidades que me ofrece la vida y les saco todo el jugo posible”, aseguró con la vitalidad que la caracteriza.
Durante su descanso en Uruguay, Alfano habló del trabajo personal que realizó en el último tiempo y de la energía con la que enfrenta cada etapa de su vida. Se mostró convencida de que incluso las experiencias difíciles dejan aprendizajes y que la clave está en la aceptación y la adaptación. “Las cosas negativas también traen un aprendizaje. Cuanto antes lo entendés, más rápido pasa”, sostuvo.
En ese contexto, volvió a captar la atención en redes sociales con fotos muy atractivas, en bikini y looks veraniegos, que generaron una fuerte repercusión. Lejos de incomodarse por los comentarios, Alfano aseguró que esas imágenes transmiten ganas de vivir y funcionan como un mensaje de inspiración para muchas mujeres. “Me gritan cosas lindas en la calle, chicas jóvenes y mujeres grandes. Creo que ven una referencia de algo que quieren ser”, explicó.
La actriz considera que su cuerpo es un símbolo de resiliencia. Recordó que atravesó dos enfermedades graves y que ese mismo cuerpo que hoy muestra con orgullo fue el que soportó momentos muy duros. “Sufrió ablaciones, pasó situaciones dificilísimas y acá estoy, sigo bailando con la bikini puesta”, expresó con una sonrisa, reivindicando el empoderamiento femenino y el disfrute sin culpas.
En lo profesional, Alfano reconoció que durante el último año recibió numerosas propuestas laborales, pero decidió postergarlas para atravesar un proceso personal. “El trabajo es dignidad, no solo una necesidad. Pero necesitaba resolver cosas internas antes de volver”, explicó. Ese camino incluyó un curso de coaching que, según contó, le permitió mejorar su comunicación y fortalecer su bienestar emocional. Ahora, asegura, siente que este es su momento para regresar al trabajo y disfrutar de nuevos desafíos.
También se refirió a su mirada espiritual y a la llamada “ley de reversibilidad”, una idea central en su forma de pensar: no se atrae lo que se piensa, sino lo que se es. “Tenés que sentir que ya está hecho. Yo ya me siento exitosa y feliz, y entonces aparece”, afirmó. En esa misma línea, expresó una visión amplia sobre la fe, a la que define como la fuerza interior de cada persona.
Por último, habló de su familia y de su rol como abuela de tres nietas, a quienes considera el motor de su vida. Contó que disfruta empoderarlas desde el juego y enseñarles a no tener miedo. “Las hago pararse como superheroínas y decir que son valientes. Son unas guerreras”, concluyó, reafirmando su mensaje de fortaleza, confianza y disfrute del presente.