Miércoles 28 de Enero de 2026, 07:54
La disputa entre dos residentes de un barrio de Florida escaló tras dos años de denuncias y llamados a la Policía hasta un desenlace fatal. La Justicia descartó la legítima defensa y condenó a la acusada a 25 años de prisión.Durante años, un conflicto entre dos vecinas de la localidad de Ocala, en Florida, se repitió como una escena cotidiana: quejas por ruidos, discusiones elevadas de tono y llamados a la Policía que nunca lograban una solución definitiva. Lo que para muchos de los residentes de la zona era una disputa menor, terminó convirtiéndose en un crimen que conmocionó a Estados Unidos.
El episodio fatal ocurrió en junio de 2023, e involucró a Susan Lorincz, una mujer de 58 años, y a su vecina Ajike “AJ” Owens, de 35, que vivía junto a sus cuatro hijos. La convivencia entre ambas siempre estuvo atravesada por una fuerte tensión: Lorincz aseguraba que los chicos hacían demasiado ruido y que perjudicaban su tranquilidad. Un día, cuando nadie lo esperaba, la mujer asesinó a la madre de un disparo en el pecho.
El caso no solo conmocionó a la sociedad estadounidense, sino que fue retratada en la película La vecina perfecta, que fue nominada recientemente en los Premios Oscar como mejor documental.
Las vecinas
Según la reconstrucción que realizaron los investigadores, los problemas entre Lorincz y Owens habían comenzado en 2021 y se habían intensificado con el paso del tiempo. La mujer denunciaba con frecuencia que los hijos de su vecina jugaban cerca de su casa, gritaba y no respetaban los límites del barrio. Incluso, en varias oportunidades, llamó a la Policía para dejar constancia de su malestar.
Los registros muestran que los agentes acudieron en distintas ocasiones al lugar, pero las intervenciones nunca lograron frenar el conflicto. No hubo sanciones ni mediaciones efectivas. Por eso, la tensión siguió creciendo: por un lado, alimentada por la sensación de hostigamiento; y por otro, el enojo ante las denuncias reiteradas.

Susan Lorincz llamaba constantemente a la Policía para quejarse de los hijos de su vecina
El 2 de junio de 2023, tras una nueva discusión relacionada con los chicos, Ajike Owens decidió ir hasta la casa de Lorincz para confrontarla. La mujer se acercó a la puerta de la propiedad y comenzó a reclamarle por sus acusaciones constantes y por el impacto que tenían en su familia.
Lo que ocurrió después duró apenas segundos. Lorincz, desde el interior de su casa, sacó su pistola calibre .380 y efectuó un disparo a través de la puerta, que terminó en el lado derecho del pecho de Owens.
“Llamen a emergencias, por favor. Le disparó a mi mamá”, se escucha decir al hijo de 12 años de AJ que presenció toda la secuencia. Todo quedó registrado en el video de la cámara de seguridad de una casa.

"AJ" Owens era madre de cuatro hijos.
El impacto no fue instantáneamente letal, pero fue muy grave. El resto de los hijos de “AJ” llamaron al 911 y los servicios de emergencia llegaron rápidamente al lugar.
Mientras tanto, Lorincz también llamó a la Policía y afirmó haberle disparado a su vecina. Aunque dijo que lo había hecho porque se sentía amenazada por ella.
La víctima fue atendida en la escena y luego trasladada de urgencia a un hospital cercano. Horas más tarde, fue declarada muerta por la gravedad de las lesiones.
Llamados previos, pruebas y una discusión por la legítima defensa
El 6 de junio de ese año, Lorincz fue detenida y acusada de homicidio. Desde el inicio, la causa generó una fuerte controversia, ya que la defensa intentó sostener que la mujer actuó en legítima defensa, una figura legal ampliamente discutida en Estados Unidos y particularmente en Florida, donde las leyes de autodefensa tienen una interpretación amplia.
Sin embargo, para la fiscalía, los hechos investigados no lograban cuadrar con esa versión. Owens no representaba una amenaza inmediata: no estaba armada, no había ingresado a la casa y el disparo se realizó con una barrera física de por medio. Ese detalle fue clave para sostener que se trató de un uso desproporcionado de la fuerza.

Los hijos y la familia de Owens en una ceremonia en honor a la víctima.
Uno de los elementos centrales de la investigación fueron los registros de los llamados al 911 y las imágenes de las cámaras corporales de la Policía. Ese material permitió reconstruir el historial de quejas de Lorincz y mostrar cómo el conflicto por los ruidos se volvió cada vez más violento.
Para la familia de la víctima, esos registros demostraron que el crimen fue el resultado de una escalada de violencia anunciada. La falta de intervención efectiva por parte de las autoridades, estimaron, contribuyó a que la situación se agravara hasta un punto de no retorno.
La condena
El caso llegó a juicio en 2024, más de un año después del crimen, en medio de una fuerte expectativa pública y con un eje central: determinar si Susan Lorincz había actuado en legítima defensa o si el disparo constituyó un uso injustificado de la fuerza.
La defensa de la acusada intentó justificar la acción de su defendida en el miedo que -según su planteo- sentía tras meses de conflictos vecinales y discusiones reiteradas. Sin embargo, los fiscales apoyaron su acusación en pruebas clave: los registros de llamados al 911, las imágenes de las cámaras de los policías y la reconstrucción de la escena. Esto permitió establecer que Owens no representaba un peligro inmediato.

Susan Lorincz fue llevada a juicio por el crimen de AJ Owens
Tras varias jornadas de audiencias, en agosto de 2024, el jurado declaró a Susan Lorincz culpable de homicidio culposo. Meses después, en noviembre, el tribunal la condenó a 25 años de prisión, la pena máxima prevista para ese delito en el estado de Florida.
Según informó CNN, tras la sentencia, Lorincz se dirigió a la familia de Owens y pidió perdón. “Siento mucho haber acabado con la vida de AJ. Nunca fue mi intención matarla. No podía entender por qué estaba tan enojada. Ojalá pudiera volver atrás y cambiar las cosas para que ella siguiera aquí. Cambiaría mi vida”, sostuvo.
Sin embargo, la madre de la víctima, Pamela Dias, indicó que la disculpa fue “un intento desesperado por salvarse a sí misma”. “No fue sincera, nunca mostró remordimiento”, dijo. /TN