Mauricio Macri habló de “Franco”, el libro que escribió sobre su padre: “mi maestro y antagonista”

Domingo 30 de Noviembre de 2025, 08:18

El secuestro que cambió su relación, los negocios controvertidos, la dictadura militar y el legado de un empresario clave de la Argentina, según la mirada de su hijo



Mauricio Macri decidió contar la historia de su padre, Franco, sin filtros ni eufemismos. “Un día me levanté y dije: quiero contar la verdad de la historia de mi padre, sin ocultar nada”, explicó desde sus oficinas en Olivos, donde recibió a Infobae para hablar sobre Franco. Vida de mi padre. La historia de mi mayor maestro y mi gran antagonista. La necesidad surgió, dijo, de años en los que “el kirchnerismo y la izquierda lo estigmatizaron” y construyeron “una fantasía de cómo surgió él”.

El libro reconstruye una relación compleja y poderosa: un lazo atravesado por la admiración, las exigencias, los desencuentros y una rivalidad que se intensificó después del secuestro que Macri sufrió en 1991, episodio que marcó para siempre la vida familiar. “Para mí, de chico, él era mi ídolo”, recuerda. Franco lo llevaba a obras desde los cinco años, en ese impulso inmigrante que buscaba integrar al hijo mayor a un mundo que él había tenido que construir desde cero. “Me generaba mucha admiración su capacidad de imaginar, crear, unir personas y recursos para hacer cosas”.

Un padre creador, optimista y exigente

Macri describe a Franco como un hombre apasionado, incansable, obsesionado con hacer. “Él fue un permanente optimista, creador, un apasionado por sus proyectos”, asegura. De él heredó, dice, la cultura del trabajo y el valor de la acción: “Lo importante es hacer, no lo material”. Franco no coleccionaba lujos, sino obras: empresas, caminos, fábricas, ideas.

Pero esa intensidad venía acompañada de una fuerte exigencia y un carácter contradictorio. “Para él, su hijo primogénito era todo”, afirma. Al mismo tiempo, reconoce que en su padre convivían dos fuerzas opuestas: “Una parte me amaba profundamente y otra, por momentos, me quería matar”. Esa dualidad, asegura, se acentuó con el paso de los años.

En la intimidad, las charlas también tenían su ritual. Muchas veces ocurrían durante los largos baños de Franco en bañadera. “Yo me sentaba al lado y hablábamos… siempre de nuevos proyectos”, recuerda Macri. Aunque el afecto estaba presente, la relación tenía más de transmisión de experiencias que de demostraciones explícitas de ternura.

La política, un territorio incomprensible para Franco

Macri afirma que su padre nunca entendió la política. “Si hay algo que él nunca entendió fue la política”, insiste. Revive una anécdota de una reunión con Raúl Alfonsín, donde Franco respondió con desarmante simpleza cuando el entonces presidente le preguntó qué quería: “Ayudarlo a que crezca el país”. Franco explicaba que si Argentina funcionaba, la industria automotriz produciría más, la construcción crecería y su empresa crecería con ella. Esa lógica directa contrastaba con la complejidad del mundo político.

La política fue, quizás, el escenario donde más se tensó el vínculo entre ambos. En los años del kirchnerismo, Franco llegó a decir públicamente que prefería votar a La Cámpora antes que a su hijo. Mauricio lo relata sin rencor: “Entendí que él estaba en una disociación… él me amaba y a la vez tenía desesperación por boicotearme”. Para entonces, Franco ya estaba atravesado por traumas antiguos: la guerra, el desarraigo, la mala relación con su madre.

El secuestro: la bisagra emocional

El secuestro de Mauricio, en 1991, fue un golpe devastador para los dos. “Yo creo que la pasa peor el que está afuera que el que está adentro”, reflexiona. Desde la pequeña televisión en blanco y negro que los secuestradores le permitieron tener, Mauricio veía a su padre hablar ante las cámaras. “Era desgarrador… Yo me daba cuenta de que estaba partido al medio”, admite.

Tras su liberación, ninguno quiso volver a hablar del tema. “Los dos tuvimos la misma actitud: olvidar”. El episodio, sin embargo, tuvo un efecto silencioso pero profundo: convirtió a Mauricio en figura pública y expuso a la familia en un nivel nunca antes visto. También, dice, aceleró una competencia que ya existía entre padre e hijo.

Caídas, errores y heridas empresarias

El libro también repasa episodios polémicos, como la incursión de Franco en el Correo Argentino. Macri recuerda haberle advertido: “Esto es un disparate, vas a quemar la plata”. Franco insistió, movido por el deseo de recuperar protagonismo. “Ganó para perder más de la mitad de su patrimonio”, afirma. Y responde a las acusaciones del kirchnerismo: “Inventaron que mi padre ganó plata con el Correo. SOCMA puso plata, nunca salió plata del Correo hacia la empresa”.

El final: dignidad, amor y una despedida lucida

Uno de los momentos más fuertes del libro es la última conversación lúcida entre padre e hijo. Mauricio, entonces presidente, llegó a toda prisa a la casa de su padre tras un llamado urgente. Franco, sorprendentemente lúcido, le habló con crudeza:
“Yo ya no tengo nada más para hacer. Tenés que ayudarme a irme. Soy Franco Macri, no puedo estar así… Me bañan, me dan de comer. Peor, me limpian el traste. Esto es humillante”.

Mauricio recuerda haberle explicado que no estaba permitido. Franco insistió. Y al escuchar otra negativa, se enfureció como en sus épocas más duras. Fue la última vez que conversaron de verdad. “Él tenía razón… cuando uno pierde la dignidad, no tiene sentido vivir”, reflexiona hoy.

Un cierre posible para una relación irrepetible

A pesar de los conflictos, Macri sostiene que logró algo esencial: despedir a su padre sin enojo. “Él hizo lo que pudo”, dice. Y reconoce una verdad definitiva: “Somos productos de nuestros padres. Lo único que podemos aspirar es a mejorarlos un poco”.

Franco fue su maestro y su antagonista, su inspiración y su desafío. Y, como él mismo admite, incluso sus logros políticos nacieron de esa tensión: “Si él no hubiese sido como fue, yo nunca hubiera dejado SOCMA, nunca hubiese hecho el Boca más ganador, nunca hubiese llegado a la política. Entonces sí… es mérito suyo”.