Jueves 08 de Enero de 2026, 08:02
El interés del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de tener Groenlandia, generó amplias reacciones e interrogantes de por qué el mandatario quiere la segunda isla más grande del mundo, que es un territorio cubierto de hielo, ubicado entre el Atlántico norte y los océanos árticos.
1. ¿Qué es Groenlandia?
Después de Australia, Groenlandia es la segunda isla más grande del mundo.
Queda en el Atlántico Norte y se extiende por 2166 millones km2 (la superficie continental argentina es de 2,780 millones de km2).
Es reconocida por sus glaciares y dos tercios de su superficie están en el Círculo Polar Ártico.
2. ¿Está en América o Europa? ¿A qué país pertenece?
Aunque geográficamente la isla pertenece al continente americano, desde el 1200 fue ocupada por colonizadores europeos del norte y en 1814 pasó a depender del reino de Dinamarca, aunque tiene gobierno propio.
Así, la cabeza del Estado es la reina danesa, María (Mary Elizabeth Donaldson), y las cabezas del gobierno son la alta comisionada de Groenlandia, Mikaela Engell y el primer ministro de Groenlandia, Jens Frederik Nielsen.
Tiene una población de 57.000 habitantes, y tres cuartas partes de la población viven en Nuuk, la capital. Su idioma oficial es el groenlandés y su moneda la corona danesa. La expectativa de vida al nacer es de 69,1 años para los hombres y 73,5 años para las mujeres. La tasa de alfabetización de la población es del 100%.
3. ¿En qué está basada su economía?
La economía de la isla está basada en la pesca. La caza de focas fue alguna vez una actividad importante, pero decayó en el siglo XX.
Ahora Groenlandia pesca, enlata y congela bacalao y camarones. Desde la década de los 90, las ganancias por turismo crecieron significativamente.
Groenlandia recibe financiación del gobierno danés, y casi la mitad de la población trabaja en el sector público. A raíz del cambio climático y el calentamiento, que aceleran el derretimiento de los hielos, otro negocio que se le empezó a abrir es la exportación de arena.
4. ¿Cuánto podría costar la compra de Groenlandia?
En 1946 Estados Unidos ya intentó comprarle Groenlandia a Dinamarca y en aquel momento ofreció US$100 millones, el equivalente a US$1400 millones actuales.
Pero es un precio totalmente desactualizado dado que solo el PBI de 2016 fue de US$2700 millones.
Los analistas hacen entonces una estimación teniendo en cuenta también el potencial futuro del país con el calentamiento global y el derretimiento de sus glaciares.
Eso da una cifra que podría llegar a US$1,7 billones, lo que parece una cifra enorme, pero es solo un poco más que el costo de los recortes de impuestos por la administración Trump en 2017.
5. ¿Ya hay presencia norteamericana en la isla?
Groenlandia es el hogar de la Base Aérea Thule, la base militar de Estados Unidos más al norte, ubicada a unos 1200 kilómetros sobre el Círculo Polar Ártico y construida en 1951.
El radar y el puesto de escucha cuentan con un Sistema de Alerta Temprana de Misiles Balísticos que puede advertir sobre misiles balísticos intercontinentales entrantes y tiene alcance hasta miles de kilómetros dentro del territorio ruso.
6. ¿Qué quiere Trump?
En Washington, el subdirector de despacho de la Casa Blanca, Stephen Miller, había reafirmado que Groenlandia debería ser parte de Estados Unidos.
En una entrevista con CNN, sostuvo que Donald Trump dejó en claro desde hace meses que la isla debería integrarse al esquema de seguridad estadounidense y cuestionó el control danés sobre el territorio.
No obstante, descartó que la administración esté contemplando una intervención armada: “No hay necesidad de siquiera pensar o hablar sobre esto en el contexto de una operación militar. Nadie va a luchar militarmente contra Estados Unidos por el futuro de Groenlandia”, afirmó.
/Yahoo Noticias /La Nación
Por qué EEUU quiere comprar Groenlandia
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ratificó este martes el plan para consolidar el dominio militar en la zona del Ártico. La Casa Blanca busca establecer autoridad sobre Groenlandia ante la presencia de naves extranjeras en el área. Esta postura despertó el rechazo de diversos gobiernos europeos que defendieron la soberanía de Dinamarca sobre la isla.
La Casa Blanca considera que la isla posee un valor de seguridad nacional crítico debido a su ubicación geográfica y la riqueza de su entorno. Donald Trump señaló ante reporteros este domingo que el territorio es muy estratégico. El mandatario advirtió sobre la presencia de barcos rusos y chinos en las aguas circundantes.
El deshielo del Ártico habilita nuevas rutas marítimas y el acceso a recursos naturales que despiertan la competencia entre las potencias globales. El subdirector de despacho de la Casa Blanca, Stephen Miller, ratificó esta postura este martes en una entrevista con la cadena CNN. Miller sostuvo que la isla debe integrarse al esquema de seguridad estadounidense. El funcionario cuestionó el control que ejerce Dinamarca sobre el territorio.
La administración de Trump proyecta definir el futuro de la isla en un plazo de dos meses. El interés de Estados Unidos por esta región no es un fenómeno nuevo. Washington mantiene presencia militar allí desde la Segunda Guerra Mundial. El gobierno de Harry Truman ofreció comprar el territorio a los daneses en 1946. El regreso de Trump al poder colocó nuevamente esta ambición en el centro de la agenda de política exterior.
Cómo argumenta Estados Unidos su anuncio de ofensiva
El control de la zona ártica representa una prioridad para el Pentágono: Donald Trump afirmó que la situación actual requiere una intervención directa para salvaguardar los intereses nacionales. Los estrategas en Washington analizan con preocupación el despliegue de tecnología y naves de Rusia y China en el área.
La tensión diplomática creció tras la difusión de materiales gráficos por parte de miembros del entorno presidencial. Katie Miller, esposa del subdirector de despacho, difundió a través de la red social X un mapa donde el territorio ártico figuraba como parte del mapa oficial de Estados Unidos. Esta publicación generó malestar en los círculos diplomáticos de Europa.
Los aliados europeos insistieron en que cualquier cambio en la región debe respetar los principios de la soberanía y la integridad territorial de las naciones involucradas. El comunicado de los seis líderes europeos definió a Estados Unidos como un socio esencial, pero exigió el cumplimiento de la Carta de las Naciones Unidas.
Cómo reaccionó Dinamarca y el resto de los miembros de la OTAN
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, rechazó de forma tajante las intenciones de la Casa Blanca. La funcionaria declaró a la emisora TV2 que Donald Trump carece de derecho para una anexión de este tipo.
Frederiksen advirtió que si Estados Unidos ataca a otro miembro de la alianza atlántica, toda la estructura de seguridad compartida se detiene. El gobierno danés recordó que ya otorga un amplio acceso militar a los estadounidenses a través de los convenios de defensa vigentes desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
El ministro de Defensa de Dinamarca, Troels Lund Poulsen, anunció medidas para contrarrestar la presión de Washington. El funcionario informó a la agencia nacional de noticias Ritzau sobre el plan para reforzar la presencia militar danesa en la isla. El proyecto contempla una mayor actividad de la alianza con ejercicios conjuntos en el Océano Ártico. Poulsen enfatizó que la zona forma parte de la Mancomunidad de Naciones de Dinamarca y que este estatus no tiene cuestionamientos internacionales.
/Yahoo Noticias
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