“Se formó un remolino negro, nunca vi algo así”: un guardavidas contó cómo fue el meteotsunami en Mar del Plata

Lunes 12 de Enero de 2026, 21:20

El fenómeno sorprendió a miles de turistas en Santa Clara del Mar cuando el agua se retiró abruptamente y una ola de gran tamaño arrastró personas y pertenencias, dejando un saldo de un muerto y decenas de heridos, según el titular de Defensa Civil



Una ola gigante arrasó con la playa, sorprendiendo a miles de turistas en Santa Clara, Mar del Plata y Mar Chiquita, dejando como saldo un muerto y decenas de heridos, uno de ellos grave tras sufrir un infarto en medio de la situación. El fenómeno, descrito como “mini tsunami” u “olas vagabundas”, tomó por sorpresa a los veraneantes en la playa California Beach.

Todo comenzó cerca de las 16, cuando el calor llevó a una multitud a la orilla. De forma repentina, el mar se retiró varios metros, generando incertidumbre y desconcierto. “La verdad que fue impresionante, es un fenómeno que no estamos acostumbrados a tener acá y menos sin una sudestada ni un viento puntual. Que de la nada se retire el mar...”, relató Maximiliano Preenski, guardavidas que participó en los rescates, en diálogo con TN. En cuestión de minutos, una ola de grandes proporciones avanzó sobre la franja de arena, arrastrando a personas, sombrillas, bolsos y reposeras.

La magnitud del evento llevó a que se evacuaran preventivamente todas las playas de la zona. Las autoridades reportaron la muerte de un joven, quien fue empujado por el agua contra unas rocas, y la atención médica de al menos 35 heridos. Fabián García, titular de Defensa Civil de la Provincia de Buenos Aires, confirmó que equipos de emergencia recorrieron los centros de salud locales para monitorear la situación.

“Hay una persona, un joven, un varón fallecido, aparentemente fue empujado por el agua y golpeó contra unas rocas. Hay una persona que sufrió un infarto y hay 35 heridos leves”, precisó García.

La escena en la playa se tornó caótica, con bañistas luchando por salir del agua y otros colaborando en los rescates. “De repente el mar se retiró hacia atrás y al minuto vino una ola gigante que se llevó todo, a la gente, a las sombrillas, la gente que estaba sentada, mucha gente que no podía salir del mar, los guardavidas no daban abasto”, narró Sofía Giménez, periodista de TN que fue testigo del meteotsunami.

En el operativo participaron guardavidas, surfistas y agentes de Defensa Civil, quienes lograron evacuar a cerca de 5.000 personas. Preenski recordó que primero socorrieron a quienes estaban en mayor riesgo y, después, organizaron la retirada general.

El impacto de la ola se extendió más allá de las personas. Pertenencias quedaron esparcidas, perros fueron rescatados por sus dueños y la playa quedó completamente vacía en minutos. “Había muchos niños. Era muy desesperante porque estábamos en la orilla y de repente el agua te llegaba por encima del cuello, era una locura, mucha gente desesperada y por suerte vino la gente de defensa civil a retirar a la gente”, añadió. A la zona arribaron ambulancias, policías y equipos médicos, que asistieron a heridos y a personas afectadas por cuadros de tensión y golpes de calor.

El fenómeno desconcertó tanto a locales como a turistas. “Nunca vi algo así, se retiró el agua y entre las corrientes que había se hizo un fenómeno superextraño”, describió Preenski.

Los testigos coincidieron en que la secuencia fue inesperada y no hubo señales climáticas previas que anticiparan un suceso de esa magnitud. García explicó que estos eventos, conocidos como “olas vagabundas” o “mini tsunamis”, no tienen una explicación científica concluyente y su recurrencia es imprevisible: “Esto es un evento imprevisible, son olas vagabundas, mini tsunamis, que no tiene causas confirmadas por la ciencia y tampoco se sabe si puede volver a ocurrir”.

En medio de la tensión, la imprudencia también se hizo notar. A pesar de las advertencias y la evacuación, algunas personas volvieron al agua cuando el mar se calmó y los termómetros marcaban 35?. “A la media hora la gente se volvió a meter, hacían 35 grados y la gente se quería meter, pero empezamos a tocar el silbato avisando de lo que pasó”, relató el guardavidas, quien junto a la prefectura permitió el acceso limitado para evitar golpes de calor, pero prohibió alejarse de la orilla.

La autoridad provincial recordó que una situación similar ocurrió hace dos o tres años en Mar del Plata, aunque en aquella ocasión no hubo víctimas porque fue de noche y la playa estaba vacía.

Frente a la incertidumbre, los equipos de Defensa Civil permanecen atentos y no descartan nuevas medidas de prevención en otras localidades de la Costa Atlántica. Por ahora, la prioridad es asistir a los afectados y esclarecer las causas detrás de un suceso que, para quienes lo vivieron, no tiene precedentes. /Infobae