Un partido, alcohol y una broma pesada en el tercer tiempo terminaron en una trágica pelea familiar en Santiago del Estero

Lunes 12 de Enero de 2026, 07:19

ALCOHOL Y VIOLENCIA. Cuando policías y paramédicos se hicieron presentes en el lugar de la pelea, ya nada se podía hacer por el joven que recibió la puñalada. Su primo, autor del crimen, se entregó pocas horas después.



Una discusión arrastrada por viejos reproches y potenciada por el alcohol terminó de la peor manera en el paraje Cuatro Esquinas, en Santiago del Estero, donde un joven fue asesinado de una puñalada por su propio primo tras una pelea ocurrida luego de un partido de fútbol. El hecho conmocionó a la comunidad rural del departamento Alberdi y es investigado como homicidio por la Justicia santiagueña.

La víctima fue identificada como Alexis Maximiliano Pereyra, de 24 años, domiciliado en Cuatro Esquinas, quien murió durante la madrugada tras recibir una herida de arma blanca en el abdomen. El autor del ataque sería Rubén Esteban Jaimez, de 21 años, residente en Monte Quemado, departamento Copo, quien se entregó horas después y quedó detenido.

De acuerdo con la reconstrucción realizada por la Fiscalía a cargo de Miguel Ángel Torresi, todo ocurrió el sábado por la noche, luego de un encuentro de fútbol en la cancha de los hermanos Maldonado. Como suele suceder cada fin de semana, varios de los asistentes participaron del denominado “tercer tiempo”, compartiendo bebidas alcohólicas hasta cerca de las 23.30 en inmediaciones de la escuela del paraje. Entre ellos se encontraban Pereyra y Jaimez.


Testigos clave relataron que desde hacía tiempo Pereyra era objeto de burlas y acusaciones por el supuesto robo de un cabrito perteneciente a su primo. El joven siempre negó esa versión y sostenía que el animal se había perdido en el monte. Molesto por los comentarios, había manifestado su intención de aclarar la situación directamente con Jaimez, algo que intentó hacer esa misma noche.

Según los testimonios, el diálogo comenzó de manera tranquila, pero fue subiendo de tono hasta derivar en una pelea a golpes. Cuando parecía que el conflicto se disipaba, un nuevo insulto habría reavivado la confrontación. Pereyra desafió a su primo a pelear “mano a mano”, con una condición clara: que soltara el cuchillo. Jaimez aceptó, pero no dejó el arma. En cuestión de segundos extrajo un cuchillo de grandes dimensiones y asestó una puñalada certera en el abdomen de Pereyra, quien cayó gravemente herido.

Tras el ataque, el agresor arrojó el arma y huyó del lugar en su motocicleta, llevándose una botella de cerveza. Pereyra fue auxiliado por quienes estaban presentes y trasladado de urgencia al hospital de Campo Gallo. Mientras los médicos intentaban estabilizarlo y organizar una derivación a la capital provincial, el joven falleció antes de las 3 de la madrugada como consecuencia de una hemorragia interna.

Horas más tarde, cerca de las 9.45, la madre de Jaimez se comunicó con la Policía para informar que su hijo quería entregarse. Personal de la Seccional 18 de Campo Gallo lo detuvo en el paraje Santa Marina. El joven fue sometido a un examen médico y quedó imputado por homicidio, mientras la Fiscalía evaluaba su alojamiento en el Centro Único de Detenidos.


Durante el procedimiento, los investigadores secuestraron la ropa del acusado, que presentaría manchas de sangre, además de su teléfono celular. También se ordenó el relevamiento de testimonios en el lugar del hecho y el secuestro del arma homicida. Los testigos indicaron que Jaimez se encontraba alcoholizado, aunque aún no se determinó si el estado de ebriedad era previo o posterior al ataque.

El fiscal Torresi dispuso además una vigilancia preventiva en la zona, ante el estado de conmoción de la familia de la víctima, que no logra asimilar que una disputa menor haya terminado en un crimen. En las próximas horas se conocerán los resultados de la autopsia, que de manera preliminar indicarían que Pereyra murió por un shock hipovolémico producto de la pérdida de sangre.

Mientras avanza la investigación y se define la situación procesal del acusado, los restos de Alexis Pereyra serán trasladados a Cuatro Esquinas para su velatorio e inhumación, bajo custodia policial, en un pueblo que aún intenta comprender cómo una acusación trivial y una noche de alcohol derivaron en una tragedia irreparable.