¿Chau al asado?: hay cortes de carne que cuestan $ 70.000

Viernes 16 de Enero de 2026, 06:08

El precio de los diferentes cortes de carne vacuna viene experimentando fuertes subas en los últimos meses, lideradas por algunos cortes premium



El ritual del asado sigue siendo una tradición gastronómica y cultural en Argentina; sin embargo, la capacidad de reunir a la familia o a los amigos alrededor de la parrilla cada domingo está siendo erosionada por una suba implacable del precio que, hasta hace unos años, podía considerarse casi un gasto cotidiano, pero que hoy se ha transformado en un ítem que obliga a replantear presupuestos familiares y estrategias de compra.

La evolución del precio de la carne en 2025 y lo que va de 2026 muestra con crudeza esta tendencia. Datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) muestran que cortes clásicos como el asado o el vacío, entre otros, se encarecieron de manera sostenida en el último año, con variaciones que en algunos casos duplican la inflación general, impulsadas por la presión exportadora, cambios en las condiciones de despachos al exterior y cierto retraso en los precios que se venía arrastrando desde 2023 y hasta fines de 2024. 

Los precios de algunos cortes premium, por las nubes

A fin de tener una idea de cuánto se paga por los cortes "premium", se realizó un recorrido por varios comercios líderes del ramo, en el que se detectó que en muchos casos algunos cortes definidos de esta manera superan muy holgadamente los valores promedio que publica mes a mes el INDEC.

Así, por ejemplo, en las carnicerías RES pueden mencionarse los siguientes precios:

    Entraña: $39.000

    Lomo: $39.000

    Ojo de bife: $36.600

    Colita de cuadril: $29.900

    Vacío: $29.900

    Asado: $24.400

En el caso particular de la cadena de supermercados Jumbo, los cortes de esta naturaleza se venden con estos precios:

    Colita de cuadril: $43.990

    Entraña: $43.990

    Lomo: $43.900

    Ojo de bife: $41.999

    Asado: $32.549

    Vacío: $32.359

Por su parte, en la exclusiva carnicería BonMaché, se registran los siguientes valores:

    Entraña: $50.270

    Ojo de bife: $34.940

    Asado: $32.760

    Colita de cuadril: $28.250

    Vacío: $26.300

Finalmente, en el caso de la emblemática parrilla Don Julio, los precios que aplica en su carnicería por kilo son los siguientes:


    Lomo: $79.300

    Ojo de bife: $74.120

    Vacío del fino: $55.000

    Tira de asado: $50.000

    Asado: $47.200

    Colita de cuadril: $43.800

La otra cara de la moneda: lo que ofrecen los supermercados

Claro está que en las grandes cadenas de supermercados se pueden conseguir cortes por precios más económicos, dependiendo de la calidad de ellos. En tal sentido, el precio de asado ronda los $11.500 en Coto como en Carrefour, en tanto que en Dia y Vea se eleva hasta los $16.600 por kilo.

En el caso del vacío, este tiene un piso de $15.399 en Coto y puede superar los $20.000 en Día. Finalmente, en lo que hace a la colita de cuadril, parte de los $19.600 en Carrefour y llega a los $25.500 en Vea.

Si se comparan las cifras, las últimas pueden parecer "razonables" en comparación con las premium, pero al hacer las cuentas de cuánto cuesta un asado para una familia tipo (3–4 personas) el gasto total puede superar fácilmente los $35.000 solo en carne si se incluyen cortes adicionales como vacío, tira de asado y achuras, con un consumo moderado. Para reuniones más amplias o parrilladas completas con amigos, ese número puede acercarse o incluso superar los $50.000, sobre todo si se incluyen bebidas, guarniciones y condimentos.

Carnicerías vs. supermercados: calidad vs. precio

La diferencia de precios entre carnicerías y supermercados refleja un fenómeno dual: por un lado, los supermercados negocian grandes volúmenes y pueden moderar precios de algunos cortes, pero sus precios en determinados cortes igualan o incluso pueden superar los de carnicerías boutique. Precisamente, estas últimas, que compran cortes de mayor calidad en menor escala y con menos poder de negociación, trasladan al cliente aumentos que, por lo general, superan a los de los grandes supermercados.

La cadena Coto, por tradición una de las opciones más competitivas, suele ubicarse en la franja más baja del mercado entre las grandes superficies, aunque estos valores siguen siendo altos en términos reales frente al poder adquisitivo de la mayoría de los salarios argentinos.

En contraste, supermercados como Jumbo o Carrefour ofrecen promociones periódicas y precios ligeramente variables según la temporada y disponibilidad, pero no logran bajar significativamente la barrera psicológica que representan estos precios para el consumidor promedio.

¿Por qué sube tanto la carne?

En cuanto a la suba de los precios en los últimos meses, la explicación que dan desde el propio sector es que responde a múltiples factores:

• Inflación acumulada: los alimentos, y en particular la carne vacuna, fueron de los rubros que más aumentaron en 2025.

• Presión exportadora y mayor demanda internacional.

• Costos de producción: insumos, energía y logística encarecieron la cadena productiva.

Este cóctel hace que el precio de la carne en Argentina, país que históricamente ha sido uno de los mayores consumidores de carne vacuna del mundo, ya no sea sinónimo de accesibilidad para todos.

El impacto en la mesa familiar

En definitiva, el desafío de planificar un asado dominical hoy va más allá de prender el fuego: se trata de calcular bien cada kilo, aprovechar ofertas, comparar precios entre supermercados y carnicerías y, en algunos casos, resignar cortes tradicionales por opciones más accesibles.

La parrilla está en el ADN argentino, pero los números muestran que ese ritual está siendo redefinido por la economía del día a día.  /iProfesional