
Jueves 22 de Enero de 2026, 22:18
El presidente Javier Milei volvió a quedar bajo la lupa durante su participación en Davos, Suiza, esta vez por un detalle que trascendió lo protocolar y abrió un debate sobre la imagen que proyecta Argentina ante el mundo.
Durante un encuentro con el presidente estadounidense Donald Trump, Milei fue visto usando zapatillas, una elección poco habitual para reuniones de alto nivel en el marco del Foro Económico Mundial. La imagen generó críticas, comentarios y especulaciones, tanto en redes sociales como en ámbitos políticos y mediáticos, donde se discutió si se trató de una decisión ligada a la comodidad personal o de una señal que rompe con los códigos tradicionales de la diplomacia internacional.
El episodio reavivó el debate sobre el estilo personal del mandatario y cómo este impacta en la percepción externa del país, especialmente en un escenario como Davos, donde la forma y los gestos suelen ser leídos con el mismo peso que los discursos.
Milei se encuentra en la ciudad suiza participando del foro económico más relevante del mundo, donde este miércoles brindó su discurso ante líderes políticos y empresariales. La exposición tuvo un tono menos confrontativo que en 2025, aunque mantuvo su línea ideológica de defensa de los valores de Occidente frente a lo que considera amenazas “woke” o socialistas.
En ese contexto, este jueves se difundió una entrevista concedida al canal internacional de finanzas Bloomberg, en la que abordó temas de política internacional y economía. Allí defendió la postura de Estados Unidos respecto de Venezuela, aseguró que “la situación en Venezuela avanza positivamente” y pidió por la liberación del ciudadano argentino Nahuel Gallo. También destacó los avances económicos de Argentina, hablando de crecimiento, liberación económica y baja de la inflación.
Sin embargo, más allá de sus definiciones, la imagen del Presidente volvió a ocupar el centro de la escena, donde se lo vio cansado, con ojeras y haciendo gestos extraños.
El episodio se suma así a una serie de gestos que consolidan un perfil presidencial poco convencional, pero que también plantean desafíos en términos de representación institucional y proyección global de la Argentina.