
Sábado 24 de Enero de 2026, 08:25
El Torneo Apertura tuvo su primera gran polémica arbitral en la madrugada mendocina. En un partido accidentado, interrumpido por un fuerte temporal y cargado de tensión, Independiente Rivadavia venció 2 a 1 a Atlético Tucumán gracias a un gol muy discutido que desató la bronca del equipo visitante.
La jugada que definió el encuentro llegó a los 79 minutos del segundo tiempo, cuando Alejo Osella conectó un cabezazo a centímetros del arco. La pelota impactó en el travesaño y picó sobre la línea, sin que quedara claro que haya traspasado completamente el arco. Sin embargo, el juez de línea convalidó el tanto y el árbitro Bryan Ferreira ratificó la decisión.
Lo más llamativo fue que el VAR tampoco rectificó la acción, pese a las evidentes dudas que generaron las repeticiones. La decisión provocó una inmediata protesta de los jugadores de Atlético Tucumán, que reclamaron con vehemencia el fallo arbitral.
Hasta ese momento, el partido estaba empatado 1 a 1, con goles de Matías Fernández para el conjunto local y Leandro Díaz para el Decano, ambos convertidos en el primer tiempo.
El encuentro, correspondiente al Torneo Apertura, se extendió hasta casi la 1 de la madrugada debido a una tormenta eléctrica con granizo que se desató al inicio del segundo tiempo y obligó a los futbolistas a regresar a los vestuarios durante varios minutos.
Con el pitazo final, la polémica quedó instalada: un gol cuya validez nunca terminó de confirmarse marcó el desenlace de un partido que ya había sido caótico y que dejó a Atlético Tucumán con un fuerte sentimiento de injusticia. En Mendoza, el resultado se festejó; en Tucumán, el foco quedó puesto en el arbitraje.