Domingo 25 de Enero de 2026, 11:02
Tucumán se convirtió en la provincia con el mayor incremento interanual de personas privadas de la libertad, impulsado por la apertura de nuevos complejos penitenciarios. De acuerdo al estudio “La privación de la libertad en establecimientos penitenciarios en datos. Argentina, año 2024”, la población carcelaria tucumana alcanzó las 1.644 personas a fines de 2024, lo que representa un aumento del 17,9% interanual, el más alto registrado entre todas las jurisdicciones del país durante ese período.El fuerte salto en la cantidad de presos estuvo directamente vinculado a la puesta en funcionamiento del penal de Benjamín Paz y de la alcaldía de Delfín Gallo, que comenzaron a operar hacia fines de 2024 y sumaron unas 720 nuevas plazas, capacidad que continuó ampliándose de manera progresiva durante 2025. Esta incorporación de infraestructura permitió absorber el crecimiento de la población detenida y mejorar los indicadores de ocupación.
Según el CNPT, Tucumán pasó a ubicarse entre las pocas provincias con niveles de ocupación por debajo del promedio nacional. Al cierre de 2024, la ocupación era del 77,1%, muy lejos del 130% de sobrepoblación que, en promedio, registra el sistema penitenciario argentino.
Sin embargo, el propio organismo advierte que esta mejora podría ser transitoria. Datos oficiales actualizados a noviembre de 2025 indican que la población carcelaria provincial ya rondaría las 2.000 personas sobre unas 2.300 plazas disponibles, lo que eleva la ocupación al 85%, en un contexto de crecimiento sostenido del uso del encarcelamiento como respuesta penal.
Pese a este aumento acelerado, Tucumán continúa mostrando una de las tasas de encarcelamiento más bajas del país, con 92,7 personas privadas de libertad cada 100.000 habitantes, muy por debajo del promedio nacional, que en 2024 se ubicó en 258 cada 100.000.
El informe también destaca el perfil procesal de los detenidos en la provincia. El 96,5% de las personas privadas de la libertad se encuentra condenada, mientras que solo el 3,5% está en prisión preventiva, una de las proporciones más bajas a nivel nacional. A escala país, el CNPT señala que, si bien creció el porcentaje de personas condenadas, la cantidad absoluta de presos sin condena firme continúa aumentando.
En cuanto a los delitos, Tucumán presenta una composición distinta a la de otras jurisdicciones. Los delitos contra las personas concentran el 51% de los casos, seguidos por los delitos contra la propiedad (29,7%) y los delitos contra la integridad sexual (11%), un patrón que contrasta con provincias como Buenos Aires o Córdoba, donde predominan los delitos patrimoniales.
A nivel general, el CNPT cuestiona que la principal respuesta frente a la sobrepoblación carcelaria siga siendo la expansión del sistema penitenciario. El informe advierte que, pese a la construcción de nuevas cárceles, “no se ha logrado revertir de manera sustancial la problemática del hacinamiento” y subraya que el caso de Tucumán refleja los límites de esa estrategia.
En ese sentido, el organismo sostiene que la construcción de cárceles, aunque necesaria, no resulta suficiente por sí sola, y remarca que la reducción sostenida de la sobrepoblación requiere políticas más amplias, articulación interinstitucional y un mayor uso de medidas alternativas al encierro, especialmente para delitos de baja lesividad.