El femicidio de Taco Ralo golpeó a la comunidad santiagueña de San Pedro de Guasayán donde todos se preguntan ¿por qué volvió?

Jueves 29 de Enero de 2026, 06:54

SAN PEDRO DE GUASAYAN. Muy cerca del límite con Tucumán y por ende, de Taco Ralo, era el lugar de residencia de Luisa Elizabeth Mendoza, la mujer que volvió a su lugar de nacimiento y terminó asesinada por su ex pareja.



Luisa Elizabeth Mendoza, la mujer víctima del femicidio ocurrido en Taco Ralo, era oriunda de esta localidad del este tucumano, pero residía desde hace siete años en San Pedro de Guasayán, provincia de Santiago del Estero, donde vivía junto a parte de su familia. 

Según se pudo establecer, Luisa mantenía una relación de pareja con Orlando Vicente Albornoz, con quien tuvo un hijo de 6 años. Además, la mujer era madre de otras hijas fruto de una relación anterior, quienes continúan viviendo en San Pedro de Guasayán. 

Albornoz, también tiene familiares directos en San Pedro de Guasayan. Cobra especial relevancia la pregunta que desvela a fiscales e investigadores: ¿por qué y cuándo Luisa viajó desde San Pedro de Guasayán hasta Taco Ralo, localidad tucumana ubicada a apenas diez kilómetros, donde finalmente fue asesinada?

La tragedia ocurrida dejó una profunda huella. El femicidio de Luisa y el posterior suicidio de Orlando Albornoz no solo sacudieron a las familias directamente afectadas, sino también a dos provincias que aún intentan asimilar lo sucedido. Así lo expresó Paolo Luján, jefe comunal de Taco Ralo.

"Estamos atravesando un momento muy triste, la localidad está conmocionada", señaló el funcionario, al referirse a un hecho que calificó de inesperado y devastador. "Son dos muertes de la nada, nadie imaginaba un desenlace así", agregó, reflejando el sentimiento generalizado de vecinos y vecinas.

Luján confirmó, además, que los familiares de Luisa Mendoza solicitaron la colaboración del Centro Integrador Comunitario (CIC) para poder brindarle el último adiós.

Orlando Vicente Albornoz, de 60 años, el hombre señalado como autor del femicidio de Luisa Elizabeth Mendoza, era una persona ampliamente conocida en Taco Ralo, tanto por su actividad laboral como por su participación en expresiones tradicionales de la cultura rural.

Durante años se desempeñó en el ámbito de la destreza gaucha y era reconocido como artesano del cuero, un oficio que lo vinculaba de manera cotidiana con vecinos y feriantes de la zona.

Albornoz también mantenía lazos familiares fuera de Tucumán: una de sus hermanas reside en San Pedro de Guasayán, provincia de Santiago del Estero, localidad donde vivía la víctima.

En el marco de la investigación judicial, uno de los elementos que cobra mayor relevancia es la posible planificación previa del femicidio.

De acuerdo con las primeras averiguaciones, antes de cometer el crimen, Orlando Albornoz habría dejado a su hijo de 6 años, fruto de su relación con Luisa Mendoza, al cuidado de otra de sus hermanas, quien vive en las cercanías. 

Este dato es considerado clave por los investigadores, ya que indicaría una acción deliberada previa al ataque. /El Liberal