Viernes 30 de Enero de 2026, 05:32
El análisis de la escena del femicidio ocurrido en la comuna de Taco Ralo, incorporó en las últimas horas un dato clave que refuerza la gravedad del ataque: la cantidad de disparos efectuados contra la víctima que tenia residencia en la localidad santiagueña de San Pedro de Guasayán.Durante las pericias realizadas en el lugar del hecho, los investigadores secuestraron ocho vainas servidas calibre 22 largo, además del arma utilizada, un revólver del mismo calibre, lo que permite dimensionar la violencia con la que se ejecutó el crimen.
El procedimiento estuvo a cargo del equipo del Ministerio Público Fiscal, que se hizo presente en la vivienda donde se hallaron los cuerpos.
De acuerdo con el informe médico-forense preliminar, la víctima,
Luisa Elizabeth Mendoza (50), presentaba múltiples impactos de arma de fuego en zonas vitales del cuerpo.
En concreto, se constató la presencia de orificios de entrada en la región cervical, el abdomen izquierdo y la región glútea derecha, además de un orificio de salida en la cara lateral del hemitórax derecho.
Estas lesiones son compatibles con la utilización reiterada del arma, lo que se relaciona con la cantidad de vainas servidas encontradas en el lugar.
En contraste, el agresor, Orlando Vicente Albornoz (60), presentaba un único orificio de entrada de proyectil a la altura de la tetilla izquierda. Cabe señalar que el sexagenario se suicidó.
La diferencia en la cantidad de impactos entre ambos cuerpos es uno de los elementos que los investigadores analizan para reconstruir la mecánica del hecho y descartar cualquier otra hipótesis.
El secuestro de ocho vainas calibre 22 largo no solo confirma que se efectuaron múltiples disparos, sino que también aporta información clave para las pericias balísticas. /
El Liberal