Viernes 09 de Enero de 2026, 11:52
El hallazgo del cuerpo sin vida de una joven de 25 años en un basural de la zona de Manantial Sur encendió las alarmas y activó un amplio despliegue judicial y policial para esclarecer un crimen que, por estas horas, presenta más interrogantes que certezas. La víctima fue identificada como Erika Antonella Álvarez, y las autoridades confirmaron que la pesquisa se encuentra en una etapa inicial, con múltiples líneas de trabajo abiertas.
El subjefe de la Policía,
Roque Íñigo, explicó que el descubrimiento se produjo cuando dos mujeres que transitaban por el sector advirtieron la presencia de una bolsa de residuos con un cuerpo en su interior. Tras alertar a personas cercanas, se dio aviso inmediato al sistema de emergencias 911. Efectivos de la Comisaría 15°, con jurisdicción en el lugar, llegaron al sitio, aseguraron el perímetro y notificaron a la Fiscalía, conforme a los protocolos establecidos para este tipo de hechos.
De acuerdo con lo informado oficialmente, el foco principal de la investigación está puesto en reconstruir las últimas horas con vida de la joven. Erika vivía sola, aunque su domicilio se encontraba en cercanías de la vivienda de sus familiares, quienes ya brindaron los primeros datos a los investigadores. No existía una denuncia previa por desaparición, ya que, según relataron sus allegados, la joven solía ausentarse de su casa por lapsos breves y luego regresar.
“Los familiares creen que la última vez que la vieron fue el martes, cuando salió de su casa, pero no pueden precisar el horario ni cómo estaba vestida”, detalló Íñigo. En ese marco, para avanzar con la pesquisa, están previstas inspecciones en la vivienda que habitaba la víctima y un relevamiento exhaustivo de cámaras de seguridad del área, con el objetivo de determinar con mayor exactitud cuándo y en qué circunstancias abandonó su domicilio.
En cuanto al lugar del hallazgo, el subjefe policial señaló que se trata de un basural de fácil acceso, ubicado a una distancia relativamente corta de la casa de la joven, en un sector donde vecinos de la zona suelen arrojar residuos. El cuerpo fue encontrado dentro de una bolsa, sin prendas de vestir, y en el lugar se secuestraron distintos elementos —entre ellos sogas y cintas— que serán sometidos a peritajes de laboratorio para intentar establecer su relación con el hecho.
Respecto de posibles vínculos personales, Íñigo confirmó que los familiares mencionaron la existencia de una pareja actual y una ex pareja de la víctima, aunque aclaró que esos datos forman parte de la investigación en curso y que será la Fiscalía la encargada de profundizar esas líneas y determinar responsabilidades.
Por último, el subjefe de Policía subrayó la preocupación institucional que generan este tipo de episodios y volvió a remarcar la importancia de denunciar situaciones de violencia de género. “Muchas veces estos hechos ocurren en el ámbito privado, donde resulta difícil intervenir a tiempo. Por eso es fundamental que las denuncias se realicen, para que podamos actuar y prevenir”, sostuvo, mientras la investigación avanza para esclarecer las circunstancias de la muerte de Erika Álvarez.