Vecinos de Las Talitas sufrieron la fuerza del temporal y la desidia de EDET a la hora de reparar daños

Sábado 10 de Enero de 2026, 06:12

TEMPORAL Y DESIDIA. Los vecinos de Las Talitas vivieron horas de terror rodeados de postes caídos y cables electrificados, mientras esperaban una solución tras el furioso temporal del jueves.



La situación en el barrio Virgen del Valle, en la ciudad de Las Talitas, se tornó crítica luego del fuerte temporal que azotó la zona y dejó no sólo calles anegadas y daños materiales, sino también un serio riesgo eléctrico que mantuvo en vilo por largas horas a los vecinos. 

Postes derribados, cables cortados con corriente y sectores donde incluso se notó la emanación de humo saliendo del tendido formaron parte del escenario denunciado por los propios habitantes del lugar.

La preocupación creció ante la falta de respuestas inmediatas. Marisol López, vecina del barrio, expresó la angustia que atraviesan las familias y reclamó una intervención urgente: “Seguimos esperando que aparezca EDET, están todos los cables cortados, con corriente y tirando humo”, expresó el viernes, unas doce horas después de superado el temporal. 

Según relatan, el peligro es constante en una zona densamente poblada, donde circulan niños, adultos mayores y personas que intentan limpiar o salir de sus viviendas después de cada tormenta.

De acuerdo con los testimonios, el temporal provocó la caída de varios postes del tendido eléctrico, lo que derivó en cortes de energía y en cables energizados a ras del suelo. 

Los vecinos aseguran que realizaron reiterados llamados para advertir la situación, pero aún así debieron soportar una larga espera hasta que las cuadrillas técnicas llegaron para aislar el área, interrumpir el suministro o iniciar las reparaciones correspondientes.

En ese contexto, los habitantes del barrio reclamaron gestiones urgentes por parte del Municipio de Las Talitas para que se garantice la intervención de la empresa prestataria del servicio eléctrico y se eviten posibles accidentes. 

Mientras tanto, el temor persiste y el barrio permanece en estado de alerta, ante el temor de que un nuevo fenómeno climático los exponga de nuevo a los riesgos que afrontaron en toda la zona afectada.