
Sábado 10 de Enero de 2026, 09:55
El allanamiento realizado el jueves 8 de enero en el domicilio del delegado comunal de Huasa Pampa Sur, Alberto Federico Villafañe, fue ordenado luego de que la denunciante ampliara su declaración ante la Justicia y relatara con detalle los presuntos abusos sexuales que, según afirmó, sufrió durante varios meses. La medida arrojó resultado positivo, con el secuestro de teléfonos celulares y equipos informáticos que quedaron incorporados a la causa.
La diligencia fue dispuesta por el Colegio de Jueces del Centro Judicial de Concepción y ejecutada por personal de la Unidad Regional Sur, en jurisdicción de La Cocha. La investigación se enmarca en una denuncia por presunto abuso sexual, tipificado en el artículo 119 del Código Penal.
Horas antes del procedimiento, la mujer —quien pidió preservar estrictamente su identidad— brindó una entrevista exclusiva en la que explicó los motivos que la llevaron a hablar públicamente. “Yo quiero que se sepa la clase de persona que es. Que sepan lo que hizo”, expresó, solicitando no dar datos que permitan identificarla.
Según su testimonio, los hechos comenzaron en septiembre pasado con mensajes insistentes y hostigamiento. “Esto empezó con mensajes, con el hostigamiento para que yo vaya a su casa”, relató. Con el correr del tiempo, la situación habría escalado a episodios de extrema gravedad: “Sí, abusó de mí reiteradamente, cuatro veces. Fue con forcejeos y malos tratos”.
La denunciante aclaró que no tenía vínculo laboral directo con la comuna, sino que acompañaba a su esposo, quien trabaja allí y atraviesa severos problemas de salud. En uno de los pasajes más delicados de su declaración, aseguró haber sido amenazada: “Yo le pedía que me deje tranquila, pero él me decía que tenía poder político, que nadie le iba a hacer nada, que tenía muchas amistades”.
También sostuvo que el delegado comunal ya contaría con denuncias previas que, según afirmó, nunca avanzaron. “Tiene varias denuncias, denuncias de abuso de autoridad. Acá siempre le taparon todo”, dijo, y mencionó episodios de presunto comportamiento violento durante procesos electorales.
La denuncia formal fue presentada esta semana directamente en tribunales, con el patrocinio del abogado Ángel Farías. “Yo no denuncié en ninguna comisaría porque acá manejan todo. Fui directamente a tribunales”, explicó. Ese mismo día, tanto ella como su marido prestaron declaración, tras lo cual la Justicia avanzó con el allanamiento.
En relación con las pruebas, la mujer indicó que no conserva los mensajes que recibió porque su esposo destruyó su teléfono al enterarse de lo ocurrido. “Las pruebas podían estar en el celular de él”, sostuvo, en referencia al imputado.
Finalmente, la denunciante fue contundente sobre el motivo de hacer público su testimonio: “Yo quiero que se difunda. Que se sepa. Que no vuelva a pasar”.