Sábado 10 de Enero de 2026, 19:31
Una ofensiva judicial y policial de gran escala sacudió a Rosario y su área metropolitana en las últimas horas, tras la realización de 70 allanamientos simultáneos que permitieron desarticular estructuras ligadas al narcomenudeo y a una seguidilla de balaceras, homicidios y amenazas registradas en las últimas tres semanas.
Las medidas, ejecutadas entre jueves y viernes por la Policía de Investigaciones, se desplegaron en Rosario, Villa Gobernador Gálvez y Alvear, bajo la coordinación de varios fiscales provinciales.
Como resultado de los procedimientos, fueron detenidas entre diez y doce personas presuntamente vinculadas a bandas que operan en la venta minorista de drogas y que estarían involucradas en ataques armados ocurridos en distintos barrios. Además, se secuestraron al menos doce armas de fuego y cerca de un kilo de cocaína, junto con otros elementos de interés para las causas en trámite.
Uno de los datos más sensibles que dejó el operativo fue el rescate y puesta a resguardo de tres niños: mellizas de 7 años y un nene de 10. De acuerdo con las investigaciones, los menores eran utilizados por adultos de su entorno para realizar los llamados “pasamanos”, entregando dosis de cocaína y marihuana a los compradores. Estas maniobras quedaron registradas en filmaciones obtenidas durante las tareas investigativas, lo que motivó la inmediata intervención de los organismos de protección de la niñez.
El fiscal regional Matías Merlo explicó que los allanamientos fueron el resultado de un trabajo articulado entre las unidades de Microtráfico y de Violencias Altamente Lesivas del Ministerio Público. “Decidimos avanzar de manera conjunta porque los legajos se cruzan: la violencia armada se da en torno a los puntos de venta de droga”, señaló, al tiempo que detalló el número de detenidos y los secuestros concretados.
En la misma línea, el jefe de la unidad fiscal de Microtráfico, Franco Carbone, advirtió sobre una práctica reiterada en estas organizaciones. “El narco se vale de personas en situación de vulnerabilidad y, en muchos casos, de menores para sostener la actividad. Encontramos niños participando activamente en la compraventa de estupefacientes, por lo que dimos inmediata intervención al área de Niñez”, remarcó. El fiscal precisó que los chicos vivían en viviendas donde los adultos responsables se dedicaban al fraccionamiento y venta de drogas, y que no se trataba de búnkeres tradicionales, sino de domicilios familiares.
Desde el Ministerio Público de la Acusación se informó además que se solicitará el derribo de cuatro propiedades allanadas recientemente, en el marco de una política activa que busca inutilizar puntos de venta y que se viene aplicando desde diciembre de 2023. Carbone subrayó la gravedad del caso al señalar que “la particularidad es la edad de los chicos: 7 y 10 años. No se puede hablar de responsabilidad penal, sino de una situación extrema de vulneración de derechos”.
Las investigaciones son llevadas adelante por un equipo integrado por los fiscales Brenda Debiasi, César Pierantoni, Marisol Fabbro, Paula Barros y Franco Tassini, quienes acumulan causas por balaceras, ataques con heridos y homicidios ocurridos a fines de 2025 y en los primeros días de 2026.
En ese contexto, Tassini confirmó que durante uno de los operativos de este viernes fue localizado un adolescente que habría participado en una balacera registrada a fines de diciembre en el barrio Empalme Graneros, donde una niña de 7 años resultó herida de bala en el abdomen. El avance de las pesquisas mantiene bajo la lupa a varias organizaciones criminales, mientras la Justicia busca profundizar las responsabilidades penales y cortar los circuitos de violencia ligados al narcomenudeo en la región.