Delincuente con largo prontuario que golpeó a un nene de 10 años para robarle el celular estará sólo veinte días detenido

Domingo 11 de Enero de 2026, 06:24

POLEMICA DECISION. Aunque la fiscalía solicitó dos meses de prisión preventiva, el juez sólo accedió a que el cobarde sujeto pasara 20 días encarcelado mientras avanza la última de muchas causas en su contra.



Un joven de 23 años quedó detenido con prisión preventiva por 20 días tras ser acusado de agredir a un niño de 10 años para sustraerle el teléfono celular, en un violento episodio ocurrido en el barrio 2.600 Viviendas. 

La medida fue dispuesta por la Justicia luego de una audiencia en la que se evaluaron los riesgos procesales y los antecedentes del imputado.

La investigación está a cargo de la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos de Feria, conducida por la fiscala Mariana Rivadeneira

Según la reconstrucción del Ministerio Público Fiscal, el hecho se produjo el 7 de enero, cerca de las 22.30, cuando el menor se encontraba jugando en la vereda de su domicilio y fue sorprendido por el acusado.

De acuerdo con lo expuesto por la auxiliar de fiscal Jessie Luz García, el sospechoso intentó arrebatarle el celular al niño, lo que derivó en un forcejeo durante el cual el agresor lo golpeó para concretar el robo. 

Los gritos de auxilio de la víctima alertaron a su madre y a su padrastro, quienes salieron rápidamente de la vivienda y, con la ayuda de vecinos del sector, iniciaron una persecución.

La huida del acusado fue breve: a pocos metros del lugar logró ser reducido por los adultos y los vecinos, quienes recuperaron el teléfono sustraído y dieron aviso inmediato a la Policía, que concretó la aprehensión.

Por estos hechos, el joven fue imputado como autor del delito de tentativa de robo simple. Durante la audiencia, la representante del Ministerio Público solicitó que se le impusiera una prisión preventiva de 60 días, al señalar que el acusado posee múltiples causas previas y condenas de cumplimiento efectivo. 

Según argumentó, ese historial evidencia una falta de adaptación a las normas de convivencia y configura un riesgo concreto de fuga, ya que, en caso de ser condenado, podría enfrentar una nueva pena de prisión.

El juez interviniente avaló la necesidad de aplicar una medida de coerción, aunque resolvió fijar la prisión preventiva por un plazo menor, estableciéndola en 20 días, tiempo durante el cual el imputado permanecerá detenido mientras avanza la investigación judicial.