Domingo 11 de Enero de 2026, 17:18
La noche del sábado avanzaba con normalidad en el barrio 4 de Junio de la ciudad salteña de Orán cuando una situación poco frecuente alteró la rutina doméstica.
En una vivienda ubicada sobre Pasaje Cisterna, a media cuadra de calle Federico Daud, el propietario detectó movimientos inusuales en un sector del inmueble.
Al acercarse, confirmó lo inesperado: una serpiente de gran tamaño se desplazaba entre la pared medianera y una construcción reciente, en un espacio estrecho que dificultaba cualquier maniobra improvisada.
Minutos después de las 21.42, la alerta llegó al Sistema de Emergencias 911, que activó el protocolo correspondiente. Hacia el lugar se dirigió una dotación especializada, equipada para este tipo de intervenciones.
El objetivo era claro: asegurar a los habitantes de la casa y evitar un desenlace peligroso tanto para las personas como para el animal.
Al arribar, los efectivos entrevistaron al propietario, identificado como F. S., quien detalló el punto exacto donde había visto al ofidio.
La inspección permitió localizarlo rápidamente y, tras una observación minuciosa, se confirmó que se trataba de una serpiente del género Bothrops, comúnmente conocida como yarará.
La presencia de la foseta loreal, un órgano sensorial característico de estas especies, permitió advertir que se trataba de un ejemplar altamente venenoso y de relevancia médica, lo que obligó a extremar las medidas de seguridad.
La captura se realizó con sumo cuidado, utilizando herramientas específicas y manteniendo una distancia segura en todo momento.
No se trató de una tarea sencilla: el ejemplar medía 2,25 metros de longitud, una dimensión considerable incluso para los especialistas, y se encontraba en un entorno reducido que exigía precisión y paciencia.
Una vez controlada la situación, el operativo continuó con la liberación del animal en un sector de monte de las Yungas oranenses, un hábitat acorde para su supervivencia y lejos de zonas habitadas.
La decisión respondió a criterios de protección ambiental y prevención, evitando tanto la eliminación del ejemplar como el riesgo de futuros encuentros con personas.
El episodio vuelve a poner en foco la convivencia entre áreas urbanas y entornos naturales, especialmente en regiones cercanas a zonas de monte.
La recomendación ante casos similares es clara: no intentar capturas por cuenta propia y dar aviso inmediato a los canales oficiales, ya que la intervención de personal capacitado resulta clave para preservar la seguridad y la salud de la comunidad. /
El Tribuno Salta