Martes 13 de Enero de 2026, 12:19
El sostenido incremento de tucumanos que eligen Brasil como destino turístico encendió las alertas sanitarias en la provincia y generó una fuerte demanda de la vacuna contra la fiebre amarilla. Así lo confirmó Ricardo Cortés, referente del Programa de Inmunizaciones de Tucumán, quien insistió en la necesidad de planificar la vacunación con anticipación y de informarse según el destino específico.“Estamos atravesando un momento muy demandante porque muchos tucumanos viajan a Brasil, que es una de las consultas más frecuentes. En la mayoría de las zonas de ese país la vacuna contra la fiebre amarilla es necesaria, con excepción de una región del nordeste donde se encuentran Natal y Maceió”, explicó el especialista.
Cortés recordó que se trata de una vacuna del viajero, por lo que su aplicación requiere turnos programados y un interrogatorio previo, debido a que presenta precauciones y contraindicaciones. “No está recomendada en menores de seis meses ni en personas inmunosuprimidas, y en mayores de 60 años se evalúa especialmente el riesgo-beneficio”, precisó.
En el caso de quienes superan los 60 años y deciden vacunarse, deben presentar certificado médico y firmar un consentimiento informado, ya que existe una baja probabilidad de complicaciones. “Es una vacuna segura, pero al ser viral atenuada puede generar efectos adversos en grupos específicos”, aclaró.
Otro aspecto clave para los viajeros es el tiempo de aplicación: la vacuna debe colocarse al menos 10 días antes del viaje, ya que recién entonces el certificado internacional adquiere validez. “En los países donde se exige, controlan la fecha y si no se cumple ese plazo, la vacuna no es considerada vigente”, advirtió.
Además, destacó que en muchos casos se aprovecha la consulta para aplicar en simultáneo la vacuna contra el dengue, teniendo en cuenta la alta circulación del virus en Brasil. “Es más probable contagiarse dengue que fiebre amarilla en ese país. Por eso aplicamos ambas vacunas juntas cuando corresponde”, señaló, y recordó que la provincia adquirió 200 mil dosis para completar los esquemas.
Respecto a la duración de la protección, Cortés fue categórico: “La vacuna contra la fiebre amarilla se aplica una sola vez en la vida. Desde 2016 no se requieren refuerzos y ningún país puede exigir una segunda dosis”.
Finalmente, el referente del Programa de Inmunizaciones repasó otras novedades del calendario oficial, como la incorporación de la vacuna contra el virus sincicial respiratorio en embarazadas y el adelanto de la segunda dosis de la triple viral en niños nacidos desde julio de 2024, una medida adoptada ante el aumento de casos de sarampión en la región y en América del Norte.
“Vacunarse es una decisión individual que tiene un impacto colectivo. Para los tucumanos que viajan, informarse y cumplir con las recomendaciones es fundamental para cuidar su salud y la de todos”, concluyó.