
Domingo 18 de Enero de 2026, 12:22
Al menos dos personas murieron en la Península de Kamchatka, al noreste de Rusia, como consecuencia de nevadas históricas que provocaron derrumbes de nieve desde los tejados y dejaron más de cuatro metros acumulados en algunas zonas. El fenómeno climático extremo mantiene paralizada a gran parte de la región.
Las intensas precipitaciones de nieve estuvieron acompañadas por fuertes vientos y temperaturas extremas, que alcanzaron los 17 grados bajo cero, agravando las condiciones de vida y de circulación. En varias localidades, edificios enteros quedaron prácticamente sepultados bajo la nieve, con accesos bloqueados y estructuras comprometidas por el peso acumulado.
Ante la magnitud del temporal, las autoridades locales declararon el estado de emergencia. Como medida preventiva, las escuelas suspendieron las clases presenciales, mientras que numerosos comercios y oficinas adoptaron el teletrabajo para reducir la circulación de personas.
La crisis también afectó al transporte público. Para garantizar la movilidad mínima, el Gobierno regional habilitó camiones de presos para trasladar a la población, una decisión excepcional que refleja la gravedad de la situación.
Los equipos de emergencia continúan trabajando en tareas de despeje, rescate y asistencia, mientras se mantiene el alerta por la persistencia del frío extremo y la posibilidad de nuevas nevadas en los próximos días.