Lisandro Catalán cruzó a Abad: “El deterioro de Tucumán es responsabilidad del gasto público”

Domingo 18 de Enero de 2026, 19:23

Luego de que el ministro de Economía de la provincia asegurara que el problema en la economía local pasa por la caída de ingresos, el presidente de LLA a nivel local lo cuestionó.



El presidente de La Libertad Avanza Tucumán, Lisandro Catalán, cruzó con dureza al ministro de Economía de la provincia, Daniel Abad, y cuestionó el modelo de gestión provincial, al que responsabilizó por la crisis estructural que atraviesa Tucumán.

En una entrevista con el diario La Gaceta, Abad aseguró que la principal problemática económica en la provincia no tiene que ver con el gasto público, como sostiene el sector libertario, sino con la caída de los ingresos.

En la misma línea, Abad aseguró que no hay un ajuste en Tucumán, sino que se acomodan los gastos al dinero disponible. "La gestión del gobernador Jaldo apela más a una vieja estrategia financiera: no se puede gastar más de lo que se tiene. Vamos a seguir esa línea con un presupuesto bastante austero, como el que aprobó la Legislatura. El ejercicio estima una suba del gasto del 15%. Pese a la restricción de los ingresos, la inflación está en el 30% y en el ejercicio vigente se ha pautado un tercio de ese porcentaje, siguiendo los lineamientos nacionales", indicó Abad.

“Lo que está diciendo el ministro es una barbaridad”, sostuvo Catalán, en respuesta a las declaraciones de Abad. El ex ministro del Interior de la Nación fue contundente al afirmar que la Legislatura de Tucumán es la más cara del país, con concejos deliberantes sobredimensionados y un Estado ineficiente, sostenido por estructuras que no brindan respuestas concretas a los ciudadanos.

El dirigente libertario remarcó además que la provincia soporta la mayor carga impositiva del país, a pesar de la falta de infraestructura y de servicios públicos acordes a esa presión fiscal. “Los tucumanos pagan impuestos récord y reciben un Estado que no funciona”, señaló.

Para Catalán, el origen del problema es claro: “El deterioro de Tucumán es consecuencia directa de un gasto público descontrolado, pensado para beneficiar a la política de siempre y no para mejorar la vida de la gente”.

Finalmente, propuso un cambio de rumbo: reducir al máximo el gasto público, ordenar el Estado y administrar los recursos con responsabilidad para avanzar en una baja de impuestos que permita aliviar a los ciudadanos y generar condiciones reales para la inversión privada. “Sin un Estado austero y eficiente no hay desarrollo posible”, concluyó. /Tendencia de Noticias