La tragedia convertida en bandera política: críticas y oportunismo opositor tras el temporal

Miércoles 21 de Enero de 2026, 07:20

En medio del dolor y la conmoción social, las críticas opositoras volvieron a ocupar el centro del debate



Tras los serios incidentes ocurridos en Tucumán a causa del reciente temporal —que dejó una persona fallecida, evacuados, comunidades aisladas y un trágico accidente vial en el que murieron tres jóvenes— la oposición provincial salió a criticar con dureza al gobierno tucumano.

Sin embargo, lejos de presionar por soluciones reales, las críticas estuvieron orientadas a señalar con el dedo y a sacar rédito político de una situación profundamente dolorosa. Una tragedia que, además, no fue exclusiva de Tucumán: otras provincias del país también padecieron las consecuencias del fenómeno climático.

Llama la atención que referentes opositores que llevaban meses sin aparecer en la agenda pública hayan iniciado repentinamente una campaña alarmista y confrontativa. Denuncian una supuesta falta de obras y planificación, pese a que la mayoría nunca habían reclamado esas inversiones con anterioridad. La contradicción es aún más evidente si se considera que la propia línea ideológica del espacio libertario es abiertamente contraria a la obra pública.

De acuerdo con la tesis del presidente Javier Milei, debería ser el sector privado el encargado de prevenir inundaciones y mitigar riesgos; y si eso no sucede, es porque no resulta rentable. Bajo ese marco conceptual, resulta difícil sostener hoy un reclamo por la ausencia de infraestructura estatal que el propio espacio político rechaza.

Operadores de La Libertad Avanza en Tucumán aprovecharon la coyuntura para asegurar que “están haciendo una campaña” para ayudar a los damnificados, sin presentar hasta el momento pruebas claras y verificables sobre el alcance real de esa asistencia.

Todo esto deja al descubierto una estrategia opositora que en Tucumán se repite desde hace años y que ya ha demostrado sus límites electorales: la crítica ruidosa, el oportunismo frente a la tragedia y la ausencia de propuestas que ofrezcan soluciones reales a los problemas de fondo de la provincia.