Viernes 23 de Enero de 2026, 06:11
Los dumbphones, o “teléfonos tontos” modernos, ganan popularidad como alternativa al exceso digital, ofreciendo simplicidad, durabilidad y personalización para desconectar sin perder funcionalidad.
Dumbphones o celulares clásicos: la alternativa al ruido digital y la hiperconectividad
La avalancha de notificaciones, las distracciones constantes de redes sociales y la sobreexposición a múltiples plataformas han llevado a muchas personas a replantearse el uso del smartphone. Lo que antes era un simple accesorio de la vida cotidiana se ha convertido en un elemento indispensable, generando cansancio digital y una necesidad creciente de desconectar.
En respuesta, los conocidos dumbphones, o “teléfonos tontos”, han ganado protagonismo. Empresas como SPC y Maximiliana, ambas españolas, han demostrado que estos dispositivos poco tienen de simples: ofrecen tecnología funcional y cómoda, pensada para reducir el ruido digital y mejorar la calidad de vida.
Según el Estudio Generación SPCial, realizado entre 1.000 personas de 18 a 35 años, un 12,2 % de los encuestados consideraría cambiar su smartphone por un dumbphone, una tendencia que refleja el deseo de detox digital y de recuperar el control sobre el tiempo frente a las pantallas.
No obstante, el interés no se limita a los jóvenes. Jorge Terreu, CEO de Maximiliana, asegura que son los adultos mayores quienes más impulsan esta tendencia, buscando dispositivos confiables, sencillos y que no generen frustración, mientras que los jóvenes valoran la privacidad y la reducción de interrupciones constantes.
Diseño, funcionalidad y personalización: cómo son los “teléfonos tontos” modernos
El objetivo de los dumbphones actuales no es competir en prestaciones futuristas, sino ofrecer simplicidad, ergonomía y durabilidad.
SPC y Maximiliana se enfocan en menús intuitivos, interfaces fáciles de usar y materiales de calidad, priorizando la experiencia del usuario por encima de la inteligencia artificial o funciones avanzadas. Como explica Verónica Catediano, responsable de comunicación en SPC: “Diseñar un dumbphone implica mantener la sencillez funcional mientras se cuida la estética y la experiencia de usuario”.
Los usuarios valoran características diferentes según la edad: los jóvenes buscan interfaces visuales y dinámicas, mientras que los mayores prefieren claridad, facilidad de lectura, baterías extraíbles, teclados físicos y pantallas grandes y bien iluminadas. Además, estos dispositivos cuentan con software que no requiere constantes actualizaciones, prolongando su vida útil entre 5 y 8 años, o incluso más.
La estética también juega un papel importante: los diseños clásicos y retro combinan practicidad con un toque nostálgico, reforzando la sensación emocional que generan los primeros móviles.
Maximiliana, por ejemplo, ofrece la opción de personalizar los teléfonos grabando el nombre del usuario en la funda, reforzando la confianza y el vínculo con el dispositivo.
Así, los dumbphones modernos no solo reducen distracciones, sino que se adaptan a las necesidades reales de los usuarios, combinando funcionalidad, durabilidad y un enfoque humano en la tecnología.
/La 100