
Viernes 23 de Enero de 2026, 07:03
La Caja Popular de Ahorros (CPA) tendrá desde hoy nuevas autoridades por decisión del gobernador Osvaldo Jaldo.
Durante la mañana de ayer, el Gobierno pidió las renuncias a quienes se desempeñaban como interventor y subinterventor, José Díaz y Darío Amatti. Ambos están vinculados con el diputado nacional Carlos Cisneros (Unión por la Patria).
Guillermo Norry, ex interventor del municipio de Juan Bautista Alberdi, y Antonio Bustamante, ex presidente del Colegio de Abogados, jurarán hoy, a las 10, en el salón Blanco de la Casa de Gobierno. Los nuevos funcionarios llegan con el pedido del mandatario de llevar adelante una gestión ordenada.
Fuentes del Ejecutivo detallaron que fueron varias las razones que motivaron estos movimientos en la entidad.
Por un lado, consignaron que se “cumplió un ciclo” institucional que duró casi 10 años, desde el primer gobierno de Juan Manzur.
Por el otro, diversos dirigentes cercanos al gobernador explicaron que hubo en los últimos tiempos una serie de desencuentros políticos y de tensiones que se habrían dado dentro del oficialismo y entre organismos estatales.
Guillermo Norry, nuevo interventor de la Caja Popular de Ahorros
Desde finales del año pasado, en el seno del Ejecutivo se analizaba la posibilidad de efectuar cambios en la Caja Popular. De hecho, durante estos meses habían sonado los nombres del ex intendente capitalino Germán Alfaro y del ex diputado nacional Agustín Fernández, para ponerse al frente.
En paralelo, el jaldismo miraba con buenos ojos la posibilidad de tener el control de una institución importante en la provincia.
La Caja Popular, fundada en 1915, permanece intervenida desde 2003, al inicio de la primera gobernación de José Alperovich. Desde entonces, las decisiones en relación a la institución están atadas a los gobiernos que se sucedieron.
El “ciclo” al que refieren en la Gobernación había comenzado en junio del 2018, cuando Eduardo Jairala había sido suplantado por Díaz, que era uno de los subinterventores en ese momento y que había sido abogado de varios sindicatos y del gremio bancario.
La decisión de Manzur había sido reflejada en este diario con el siguiente título: “Con la Caja Popular, Manzur sella su relación con la Bancaria”.
Manzur se había acercado a La Bancaria, entonces encabezada por Eduardo Bourlé y cuyo referente nacional era Cisneros, tras largos años de conflicto entre el Poder Ejecutivo y el gremio y que tuvo como escenario principal la CPA.
Los cruces habían marcado el final del último gobierno de José Alperovich.
El momento de mayor tensión había estallado a finales de 2012, cuando Alperovich había pedido autorización a la Legislatura para sacar Letras del Tesoro.
En ese momento, había desplazado al interventor Eduardo El Eter y nombrado a Armando Cortalezzi. Se inició entonces un enfrentamiento que tuvo episodios violentos que se desarrollaron puertas adentro y afuera de la institución.
La Caja es una entidad autárquica del Estado Provincial que funciona bajo la Ley N° 6274. Actúa como el máximo órgano de control y aplicación de las actividades del juego en la provincia, cuya recaudación tiene un fin estrictamente social: financiar el Sistema Provincial de Salud y otorgar subsidios a sectores vulnerables. Su relevancia no es solo económica, sino también política, debido a su capacidad de llegada territorial a través de ayudas directas a fundaciones, clubes y organizaciones sociales en toda la provincia. /La Gaceta