Viernes 23 de Enero de 2026, 10:00

Mantuvo cautiva a una mujer durante más de 20 años en los que la obligó a ser su “esclava doméstica”. (Fotos: Facebook/Policía de Gloucestershire)
Un caso de extrema gravedad salió a la luz en Inglaterra y generó conmoción.
Amanda Wixon, de 56 años, fue declarada culpable de mantener cautiva a una mujer durante más de 20 años, período en el que la obligó a vivir como su “esclava doméstica” en la ciudad de Tewkesbury.
Según informó la Policía de Gloucestershire,
la víctima vivió durante más de dos décadas en condiciones miserables, privada de alimentos, atención médica y cuidado dental. El caso se conoció este miércoles, luego de que el tribunal la encontrara culpable de delitos vinculados a la esclavitud moderna.
La acusada, madre de diez hijos,
obligaba a la mujer a realizar tareas domésticas y a cuidar a los menores. De acuerdo con la investigación, la víctima
era golpeada de manera reiterada mientras limpiaba la vivienda y preparaba a los niños para ir a la escuela.
En un comunicado difundido en redes sociales, la policía detalló que durante más de 20 años Wixon la mantuvo encerrada, sin dinero y sin acceso a servicios básicos, obligándola a vestir ropa usada y a vivir en la pobreza.
Durante el juicio, que se extendió por 13 días, la víctima relató el calvario que atravesó. Conocía a Wixon por vínculos familiares y fue llevada a su casa en 1996. Según su testimonio, debía pasar horas de rodillas barriendo los pisos, servir las comidas familiares, lavar los platos y ordenar la ropa.
Las paredes de la habitación en la que dormía la víctima estaban repletas de moho. (Foto: Facebook/Policía de Gloucestershire)
También declaró que
tenía prohibido bañarse, aunque debía bañar a los niños y preparar baños para la acusada. Comía solo una vez al día, generalmente sobras, y era amenazada y golpeada si no cumplía con las tareas.
Entre enero de 1997 y marzo de 2021, la mujer aseguró que Wixon la estranguló, le hundió la cabeza en el inodoro y le arrojó líquidos de limpieza en el rostro y la garganta. También contó
que fue golpeada con el mango de una escoba, lo que le provocó la pérdida de dientes, y que le raparon la cabeza a la fuerza.
La acusada no le permitía tener teléfono celular. Cuando descubrió que alguien le había dado uno, se lo quitó, la golpeó en la cara con el aparato y lo destruyó con un martillo.
La víctima dormía en una cama básica con sábanas sucias y en mal estado. (Foto: Facebook/Policía de Gloucestershire)
El cautiverio terminó el 15 de marzo de 2021, cuando la víctima logró pedir ayuda con otro teléfono. La policía llegó minutos después de las 22.30 y encontró una escena estremecedora.
Los agentes describieron que la mujer estaba asustada, demacrada, desnutrida y con fuertes olores corporales, con el cabello muy corto y moretones visibles. Dormía en una cama básica con sábanas sucias y paredes cubiertas de moho.
Tras el rescate, fue trasladada al hospital. Los médicos detectaron cicatrices alrededor de la boca, desnutrición y callos en los tobillos por pasar horas de rodillas. El dentista que la atendió señaló que padeció dolores intensos durante años por infecciones y abscesos nunca tratados.
La detective
Emma Jackson afirmó que Wixon “mantuvo cautiva a una víctima extremadamente vulnerable en condiciones espantosas durante más de dos décadas”, y sostuvo que la sometió a “los tratos más crueles e inhumanos”.
Aunque inicialmente fue detenida bajo sospecha de negligencia y liberada bajo fianza, este miércoles el Tribunal de la Corona de Gloucester
la declaró culpable de trabajos forzosos, encarcelamiento falso y agresión con lesiones corporales reales.
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