La impactante hipótesis que explicaría el choque de trenes que dejó 45 muertos en España

Viernes 23 de Enero de 2026, 10:57

Se dispuso que un laboratorio independiente revise exhaustivamente 500 metros de raíl del área del descarrilamiento que provocó la muerte de 45 pasajeros en el sur de España. Los trenes chocaron cuando iban a más de 200 km/h en sentido contrario.



La investigación por el trágico accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, Córdoba, que provocó la muerte de 45 pasajeros, comienza a concentrarse en una hipótesis principal: el colapso del carril exterior de la vía 1 por fatiga del material.

Según fuentes cercanas a la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), el raíl habría presentado una falla progresiva que terminó por romperse justo al paso del tren de Iryo que cubría el trayecto Málaga–Madrid.

Este dato contradice las primeras declaraciones del ministro de Transportes de España, Óscar Puente, quien había asegurado que la línea de Alta Velocidad había sido renovada y revisada recientemente.

De acuerdo con los técnicos, el defecto en la vía habría generado muescas en la rodadura de los cinco primeros coches del convoy 6189. A la altura del sexto vagón se produjo el descarrilamiento y, apenas nueve segundos después, el impacto con un tren Alvia de Renfe que invadió la vía 2 cuando ambos circulaban a más de 200 kilómetros por hora en sentido contrario.

Parte del raíl ya fue trasladado a Madrid para ser sometido a análisis de laboratorio. En paralelo, la CIAF investiga las marcas detectadas en las ruedas de otros trenes que circularon por la línea Madrid–Sevilla el mismo día. Al menos un Talgo de Renfe presenta señales compatibles con un defecto en la vía en el kilómetro 318, el punto exacto donde se produjo la tragedia.

La hipótesis de la rotura del raíl por fatiga cobra fuerza entre los investigadores, aunque el ministro reiteró que el tramo había sido renovado y contaba con controles geométricos, dinámicos y visuales. No obstante, reconoció que se deberá analizar si existieron fallas en la soldadura del material.

En ese marco, se dispuso que un laboratorio independiente realice una revisión exhaustiva de 500 metros de vía del área del descarrilamiento, con el objetivo de determinar si hubo defectos de fabricación, desgaste acelerado o errores técnicos incompatibles con los controles declarados.

También se analizan los bogies de los trenes que atravesaron la zona antes del siniestro. Ya fueron revisados convoyes de Renfe y se confirmó que algunas marcas refuerzan la sospecha sobre la infraestructura como origen del choque.

Mientras tanto, la Guardia Civil mantiene un amplio operativo en el lugar. En el arroyo Tajumosilla fue hallado uno de los bogies del tren de Iryo, que habría sido despedido a casi 300 metros tras el impacto.

Con peritajes pendientes, testimonios reservados y análisis metalúrgicos en curso, la hipótesis del colapso del raíl se consolida como la línea central de investigación en uno de los peores accidentes ferroviarios de la historia reciente de España.