Martes 27 de Enero de 2026, 06:56
Un informe de los trabajadores de Vialidad Nacional advierte sobre el deterioro acelerado de las rutas y el impacto directo que tiene la falta de inversión en la seguridad vial y la actividad productiva.Un informe técnico elaborado por la Federación del Personal de Vialidad Nacional (FEPEVINA) advierte sobre un proceso de desmantelamiento sostenido de la infraestructura vial del país y detalla sus efectos directos sobre la seguridad, la actividad productiva y la vida cotidiana de la población.
A partir de datos y fundamentos técnicos, el documento describe el abandono del mantenimiento de las rutas, la subejecución de partidas presupuestarias y el vaciamiento de Vialidad Nacional, y vincula estas políticas con el incremento de los siniestros viales, el encarecimiento de los costos logísticos y el deterioro del entramado productivo. El informe plantea, además, la necesidad urgente de declarar la emergencia vial con el objetivo de priorizar la protección de la vida, el trabajo y el desarrollo del país.
Según el informe técnico de FEPEVINA, fechado al 31 de diciembre de 2025, entre el 65% y el 70% de la Red Vial Nacional se encuentra en estado regular o malo, de acuerdo con datos del SIG VIAL y proyecciones conservadoras.
Este deterioro acelerado es atribuido a una decisión política deliberada de vaciar la Dirección Nacional de Vialidad (DNV), organismo que perdió más de 800 trabajadores especializados desde diciembre de 2023, con proyecciones de otros 900 despidos a través de retiros voluntarios forzados y un congelamiento salarial que ya lleva 15 meses.
El Decreto 461/2025 intentó disolver la DNV, pero fue frenado por el Poder Judicial —a instancias del sindicato SEVINA— y rechazado por el Congreso.
No obstante, el informe señala que el vaciamiento continúa por la vía presupuestaria: el Presupuesto 2026 implica una caída real del 75% respecto de 2023, a lo que se suman subejecuciones cercanas al 50% durante 2024 y 2025, incluso en fondos provenientes del Impuesto a los Combustibles. Programas clave como repavimentación, seguridad vial y mantenimiento estructural registran niveles de ejecución prácticamente nulos.
Las consecuencias, advierte el documento, ya son visibles.
La siniestralidad vial aumentó un 14% entre 2022 y 2023, con 4.369 muertes oficiales y estimaciones de la asociación Luchemos por la Vida que superan las 6.200 víctimas fatales en 2023.
Rutas críticas como la RN 33, 151, 34, 1V66, 121, 119, 120, A015, 136, 1V11, la Autovía RN 5 y la RN 7 presentan un estado de abandono generalizado, con baches, congestión y riesgos crecientes que elevan los costos operativos y reducen las velocidades medias a apenas 60 km/h.
El informe enfatiza que el problema no responde a una falta de recursos, sino a una definición ideológica. “Vialidad no es gasto, es inversión pública y soberanía”, sostiene el documento, que advierte que persistir en este rumbo multiplicará los costos futuros y erosionará el pacto fiscal, al punto de que ciudadanos organizados ya comenzaron a señalizar por su cuenta los tramos más peligrosos.
Ante este escenario, FEPEVINA reclama la declaración inmediata de la emergencia vial como única vía para revertir el colapso del sistema, priorizar el mantenimiento preventivo y preservar el capital humano de la Dirección Nacional de Vialidad.
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