Martes 27 de Enero de 2026, 17:37

Érika tenía 25 años. Estudiaba enfermería. Su cuerpo apareció en un basural, atado con nudos militares.
El nombre de Felipe Sosa volvió a la escena pública en enero de 2026, tras su detención en la provincia de Buenos Aires acusado del homicidio de Érika Antonella Álvarez, una joven de 25 años cuyo cuerpo fue hallado en un basural del sur de San Miguel de Tucumán. Sin embargo, el imputado ya había sido investigado previamente por la Justicia Federal en una causa vinculada al cultivo de cannabis, que concluyó con un sobreseimiento en abril de 2025.El 21 de junio de 2023, personal del Juzgado de Paz de Yerba Buena realizó una inspección en un domicilio ubicado en calle Frías Silva al 1300, en el marco de un trámite judicial vinculado a una separación conyugal. La diligencia no estaba relacionada con una investigación por estupefacientes, sino con la constatación del estado del inmueble.
Durante la inspección, los funcionarios encontraron una instalación destinada al cultivo de cannabis en distintos sectores de la vivienda. Según consta en las actuaciones, se hallaron habitaciones acondicionadas con papel reflectante, sistemas de iluminación LED de alta potencia, filtros de carbono, ventilación forzada, aire acondicionado, germinadores y una carpa tipo invernadero.
El relevamiento permitió contabilizar un total de 162 plantas de marihuana en diferentes estados de crecimiento, además de 303 gramos de flores ya cosechadas. También se secuestraron una balanza digital, 68 frascos (38 de ellos vacíos), bolsitas para fraccionar, una prensa hidráulica con control de temperatura, fertilizantes, herramientas de corte y elementos vinculados al procesamiento de cannabis.
Ante el hallazgo, se dio intervención a la Policía provincial, a la División de Drogas Peligrosas y al Juzgado Federal con competencia en la materia.
Felipe Sosa y otras dos personas presentes en el domicilio exhibieron credenciales del Registro del Programa de Cannabis (REPROCANN), dependiente del Ministerio de Salud de la Nación. Dicho registro habilita el cultivo de cannabis con fines medicinales, bajo prescripción médica y dentro de límites específicos, según publica El Tucumano.
La normativa vigente establece que cada persona autorizada puede tener hasta nueve plantas florecidas y transportar un máximo de 40 gramos de flores secas. En el expediente se dejó constancia de que los tres inscriptos cultivaban en el mismo domicilio, sin haber registrado el lugar como “cultivo solidario”, que es el mecanismo previsto para unificar autorizaciones en un solo espacio.
La causa quedó radicada en el fuero federal, donde se evaluó la legalidad de la tenencia de las plantas, la cantidad de material vegetal secuestrado y la infraestructura encontrada.
El sobreseimiento y la devolución de elementosEl 10 de abril de 2025, el Juzgado Federal dictó el sobreseimiento de Felipe Sosa y de los otros dos imputados. En el fallo se sostuvo que no se reunieron elementos suficientes para acreditar una finalidad de comercialización de estupefacientes y que el exceso respecto de los límites establecidos por el REPROCANN constituía una infracción de carácter administrativo.
En la resolución también se dispuso la destrucción de una parte del material vegetal considerado excedente y la restitución proporcional de 27 plantas, así como la devolución de los elementos secuestrados durante el allanamiento, entre ellos luminarias, sistemas de ventilación, fertilizantes, la balanza digital y la prensa hidráulica.
El expediente dejó constancia de las patologías invocadas por los inscriptos en el REPROCANN para acceder a la autorización de cultivo, entre ellas cervicalgia crónica y trastorno de ansiedad generalizado.
El 8 de enero de 2026, trabajadores municipales encontraron un bulto envuelto en bolsas de consorcio negras en un basural del barrio Manantial Sur. El cuerpo correspondía a Érika Antonella Álvarez, de 25 años, estudiante de enfermería.
La autopsia determinó que la causa de muerte fue un traumatismo cráneo-facial y cervical. El cuerpo presentaba signos de violencia y estaba atado con nudos. La investigación estableció que la joven había sido vista por última vez en la zona de Yerba Buena.
Tras el hallazgo del cuerpo, se iniciaron medidas para dar con el paradero de Felipe Sosa. El 16 de enero fue detenido en la localidad de Pilar, provincia de Buenos Aires, y trasladado posteriormente a Tucumán.
Actualmente se encuentra alojado en el penal de Benjamín Paz, bajo prisión preventiva por seis meses, imputado por el delito de homicidio. En allanamientos posteriores vinculados a la causa penal se secuestraron armas disuasivas, vehículos, teléfonos celulares, dispositivos de almacenamiento digital y bolsas de consorcio similares a las utilizadas para envolver el cuerpo de la víctima.
Una secuencia temporalLos hechos relevantes del caso se desarrollaron en una secuencia claramente delimitada en el tiempo: el allanamiento en el domicilio de Yerba Buena ocurrió el 21 de junio de 2023; el sobreseimiento en la causa federal por cultivo de cannabis fue dictado el 10 de abril de 2025; el cuerpo de Érika Álvarez fue hallado el 8 de enero de 2026; y la detención del imputado se concretó el 16 de enero de ese mismo año.
Las investigaciones en ambas causas —la federal por estupefacientes y la penal por el homicidio— se tramitaron en expedientes distintos, con competencias y objetos procesales diferentes. La causa por el homicidio continúa en etapa de investigación judicial.
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