Cuales son las hipótesis que guían la investigación sobre el brutal crimen que sacude a Aguilares

Miércoles 14 de Enero de 2026, 06:25

HIOPOTESIS. Los antecedentes penales de la víctima, las circunstancias que revela la escena del crimen y los testimonios de allegados abren y cierran caminos parta esclarecer el asesinato que sacude a Aguilares.



El estremecedor hallazgo que conmocionó a los vecinos de Aguilares durante la noche del lunes, cuando fue encontrado sin vida el cuerpo de un hombre en un camino vecinal conocido como “Camino Viejo”, un sector rural rodeado de plantaciones de soja y caña de azúcar, dejó una escena, marcada por un nivel de violencia inusual, que activó de inmediato la intervención judicial y abrió múltiples líneas de investigación para esclarecer el crimen.

La víctima fue identificada como Javier Ariel Sarmiento, un peón rural de 50 años que trabajaba en una finca citrícola de la zona. De acuerdo con los primeros datos recabados, el hombre había visitado a su hermano y, cerca de las 19, emprendió el regreso hacia la vivienda que compartía con su hermana. Sin embargo, nunca llegó a destino.

Alrededor de las 23, dos pescadores que transitaban por un camino vecinal del paraje Guasa Rincón advirtieron la presencia de un cadáver tendido sobre la calle y dieron aviso a la Policía. Efectivos de la Comisaría de Aguilares acudieron al lugar y constataron que el cuerpo se encontraba boca abajo, con dos heridas en el cráneo y un corte “limpio” en la mano derecha, que había sido cercenada.

Ante la gravedad del hecho, se dio intervención a la Unidad Fiscal de Homicidios de Feria del Centro Judicial Concepción, a cargo del fiscal Fabián Assad, quien dispuso la actuación del auxiliar fiscal Juan José Ibáñez y del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF), encargado de relevar la escena y levantar evidencias clave.


Las primeras pericias no arrojaron indicios de una pelea previa, lo que fortaleció la hipótesis de que Sarmiento habría sido atacado de manera sorpresiva, posiblemente por la espalda. Si bien se analizaron distintos móviles, desde el inicio perdió fuerza la posibilidad de un homicidio en ocasión de robo. Así lo explicó el jefe de la Comisaría de Aguilares, Miguel Arias, quien remarcó que la víctima no tenía pertenencias de valor y era conocida en la zona como una persona humilde. “No es habitual encontrar un nivel de ensañamiento tan alto en un asalto. Dos golpes en la cabeza y la amputación de una mano no encajan con ese tipo de delito”, señaló.

Otro dato que llamó la atención de los investigadores fue que Sarmiento llevaba un morral con un machete en su interior, que no habría utilizado para defenderse. Según Arias, esto podría indicar que el agresor era alguien conocido por la víctima, con quien habría mantenido una charla previa. “Creemos que pudo haberse generado una situación de confianza y que el primer golpe, aplicado cuando se dio vuelta para seguir su camino, haya sido mortal”, sostuvo.

Durante la mañana siguiente, personal de la Brigada de Investigaciones Sur, bajo la conducción del comisario Carlos Díaz, realizó un amplio rastrillaje en la zona y en los matorrales cercanos al lugar del hallazgo. Hasta el momento, no se logró dar con el arma homicida ni con la mano amputada. Por la profundidad de las heridas, los investigadores sospechan que el ataque pudo haberse cometido con una macheta o una hachita, herramientas más pesadas y anchas que un machete común.


En cuanto a otras hipótesis, desde la fuerza policial indicaron que no se descarta ninguna línea investigativa, aunque la posibilidad de un crimen vinculado al narcotráfico no aparece, por ahora, como la más sólida. Trascendió que Sarmiento tenía una causa judicial previa por abuso sexual agravado, relacionada con una de sus hijas, aunque los vecinos aseguraron que no era una persona conflictiva, lo que incrementó el desconcierto por la brutalidad del ataque.

Por orden del Ministerio Público Fiscal, el cuerpo fue trasladado a la morgue judicial de la capital tucumana para la realización de la autopsia, cuyos resultados serán determinantes para precisar la causa de muerte y la mecánica del crimen. En paralelo, personal del Centro de Monitoreo de Aguilares analiza las cámaras de seguridad de la zona, mientras se avanza con entrevistas a familiares y allegados para reconstruir las últimas horas de la víctima.

La investigación continúa en curso, en un contexto de fuerte conmoción social, mientras la Justicia busca esclarecer un homicidio que, por su violencia, mantiene en vilo a toda la comunidad.