
Domingo 18 de Enero de 2026, 07:49
La obsesión de Estados Unidos por Groenlandia escaló este sábado a un conflicto diplomático abierto. El presidente Donald Trump lanzó una advertencia directa a sus aliados del viejo continente: impondrá aranceles de hasta el 25% a varios países europeos si no se concreta un acuerdo para la compra del territorio autónomo de Dinamarca.
A través de su red social, Truth Social, el mandatario detalló un esquema de presión económica progresiva que comenzará en apenas dos semanas. A partir del 1 de febrero, las exportaciones de Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, el Reino Unido, los Países Bajos y Finlandia hacia EE.UU. tendrán un recargo extra del 10%.
La amenaza no se detiene ahí. Trump estableció una fecha límite para endurecer la medida: “El 1 de junio de 2026, el arancel se incrementará al 25%. Este arancel será exigible y pagadero hasta que se alcance un acuerdo para la compra completa y total de Groenlandia”.
El líder republicano justificó esta agresiva estrategia comercial acusando a las potencias europeas —muchas de ellas socias en la OTAN— de obstaculizar los intereses de Washington. “Estos países, que están jugando a un juego muy peligroso, han asumido un nivel de riesgo que no es sostenible ni tolerable”, disparó.
Para la Casa Blanca, la adquisición de Groenlandia no es un capricho inmobiliario, sino un movimiento de seguridad nacional. El deshielo del Ártico ha revalorizado la isla más grande del mundo, abriendo nuevas rutas marítimas y facilitando el acceso a minerales clave que hoy son disputados por las potencias globales.
“Es imperativo que, con el fin de proteger la paz y la seguridad mundiales, se tomen medidas enérgicas para que esta situación potencialmente peligrosa termine rápidamente”, sentenció Trump, reafirmando su política de utilizar los aranceles como herramienta de presión para alinear a otros países con sus objetivos.