Sturzenegger: “los autos nacionales se parecen a los de “Los Picapiedras” comparados con los que vienen de China”

Lunes 19 de Enero de 2026, 08:29

A propósito del arribo del primer buque de BYD a la Argentina, el Ministro de Desregulación y Transformación del Estado volvió a la carga con el argumento de la tecnología de los vehículos electrificados. "Deberíamos celebrar la llegada de los a



La llegada a la Argentina del primer buque de la automotriz china BYD consiguió armar más revuelo en la previa que con el desembarco de las miles de unidades que trae en su bodega. 

Tras el ida y vuelta entre el Diputado peronista Miguel Ángel Pichetto y el Ministro de Economía Luis Toto Caputo, en las últimas horas se sumó otro funcionario del Gobierno Nacional como es Federico Sturgenegger.


El Ministro de Desregulación y Transformación del Estado también celebró la llegada de autos chinos, destacó su alta tecnología y dijo que comparados con ellos los vehículos argentinos parecen el auto de la serie animada "Los Picapiedras".

El Ministro usó su cuenta personal de X para analizar lo que genera importar artículos y el impacto sobre el empleo local, y aprovechó para responderle a Pichetto, quien había criticado el ingreso de vehículos desde el Gigante asiático, afirmando: "En los próximos días ingresarán 7.000 autos chinos de la marca BYD. Mientras tanto, diputados libertarios viajan a China. Es una pérdida de dólares para financiar importaciones que destruyen el trabajo argentino; nadie puede competir contra una industria subvencionada por el Banco Central chino".

Sturzenegger sostuvo al respecto: "No puedo terminar sin una nota de color sobre los autos BYD. Si pudiéramos ir a China veríamos que los autos en China son todos eléctricos y con dispositivos de seguridad que hacen a los nuestros lucir como los de Pedro Picapiedras. Si nos interesa la seguridad vial, si nos interesa la vida de los miles de argentinos que mueren en las rutas todos los años, deberíamos celebrar la llegada de estos autos. De hecho, pedir más".

"Sin hablar de los beneficios ambientales y sonoros (¡no hacen ruido!) Y por no mencionar que cargar el tanque sale sólo 7000 pesitos. Por eso el cupo fue sobre-demandado en 3 veces. Los que critican el comercio quizás debieran empezar por respetar y querer un poco más a los argentinos. Aunque sea un poquito. VLLC!", agregó.

"No es contra el progreso ni contra los autos eléctricos, es a favor del Capitalismo Nacional. Abrir el mercado sin condiciones a una potencia que no juega con reglas claras no es bonanza, es entrega. Trump lo entendió hace rato: el interés nacional está por encima de cualquier metáfora", respondió horas más tarde Pichetto, quien añadió que "ningún país serio permite que una potencia extranjera destruya su industria con precios de dumping. El Gobierno habla de Occidente y de Trump, pero le abre la puerta al principal enemigo comercial de Washington. Coherencia y defensa del trabajo argentino, de eso se trata el debate".

Su mención al "dumping" no es antojadiza. Ya hay una denuncia formal presentada por la firma local Drean, quien señala que se importaron lavarropas desde China por debajo del precio de producción para buscar dañar el mercado argentino.

En la Resolución 10/2026 de la Secretaría de Industria y Comercio publicada la semana pasada en el Boletín Oficial se sostiene que "existen pruebas suficientes que respaldan las alegaciones de dumping, amenaza de daño a la rama de producción nacional y relación de causalidad entre ellas, lo cual amerita disponer el inicio de la investigación por presuntas prácticas de dumping solicitada por la firma DREAN S.A."

Además consigna que "para la determinación de la existencia de un presunto margen de dumping, de la aludida Acta de Directorio surge un margen de dumping promedio ponderado de diez coma cuarenta y tres por ciento (10,43%) para las operaciones de exportación originarias de la República Popular China".

Prehistoria versus electrificación

La mención del Ministro de Desregulación y Transformación del Estado a "El Troncomóvil", el auto de Pedro Picapiedras en la serie de Hanna-Barbera, suena algo fuerte y despreciativa para los autos que se producen localmente, ya que los está llamando lisa y llanamente autos prehistóricos. 

Si bien la industria local se especializó en pick-ups, la mayoría de ellas (caso Toyota Hilux y Ford Ranger) cuentan con estándares de calidad y niveles de seguridad (full ADAS) que les permiten ser comercializadas en otros países.

Y sin ir más lejos hay modelos híbridos livianos hechos localmente, como los Peugeot 208 y 2008 que ya se venden en Brasil y que se lanzarán este año en Argentina.

Además, las terminales locales vienen pidiendo públicamente desde hace al menos un año que se modifiquen las condiciones del RIGI para poder anunciar inversiones en electrificación (sin tener que crear nuevas compañías ad hoc) y el Gobierno viene demorando el cambio de manera inexplicable; el otro reclamo es que los modelos que se exportan no carguen con 12 o 13 puntos de impuestos (para ser competitivos afuera, como precisamente son los chinos).

El viernes pasado el que había tenido un lapsus fue el propio Toto Caputo, quien afirmó que "sólo 2 modelos de autos se producen en nuestro país (Peugeot 2008 y Fiat Cronos)", y omitió una serie de otros modelos (ver acá). 

¿Cómo es el cupo y qué pasará en 2026?

El cupo para importar autos electrificados es de 50.000 unidades anuales durante cinco años (ya pasó uno), y permite solicitar autos 100% eléctricos, híbridos o híbridos livianos (mild hybrid) con un precio FOB (en origen, antes de embarcar) de hasta US$ 16.000.

Esto reduce la oferta a vehículos compactos o medianos casi en su totalidad fabricados en China, que tiene una escala mayúscula, bajos costos y mano de obra barata. Apenas unas pocas unidades cumplen con el requisito y no llegan desde ese origen y lo hacen desde Corea del Sur (Renault) o India (Suzuki).

Cuando Sturzenegger señala que "el cupo fue sobre-demandado en 3 veces" se refiere a la más reciente convocatoria de 50.000 unidades para importar a lo largo de 2026. En ese llamado, las terminales agrupadas en ADEFA pidieron un total de 19.280 unidades sobre 25.000 disponibles, mientras que las importadoras solicitaron 150.000 unidades, sobre sus 25.000 restantes (finalmente se les asignaron 30.720).

De ese total, BYD fue autorizada a traer 3.700 unidades a lo largo de 2026 dentro del cupo; se desconoce por el momento si importará más unidades por fuera del cupo o con algún tipo de subsidio de casa matriz. Y en ese caso habrá que ver si las advertencias de Pichetto tienen o no fundamento.  /El Economista